Los ministros de Interior y Justicia de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Mariano Sánchez Bermejo, respectivamente, y de Portugal, Rui Pereira y Alberto Costa, fueron quienes estamparon su firma en el acuerdo.
El documento señala que España y Portugal crearán equipos de investigación conjunta dirigidos por autoridades judiciales y con la participación de las fuerzas de seguridad competentes de ambos países.
Además, los dos países garantizarán una "plena colaboración en medios humanos y materiales" de sus respectivas cuerpos y fuerzas de seguridad para que los equipos conjuntos funcionen de forma eficaz.
El equipo especial, de acuerdo con el ministro Rubalcaba, tiene como tarea investigar si “existe una eventual infraestructura de ETA en suelo de Portugal”.
“Ya estamos investigando esa posibilidad, pero queremos darle un impulso mediante un equipo de trabajo conjunto y una estructura en la que trabajan jueces y agentes policiales. La Policia, la Guardia Civil y la Policia Judicial, en Portugal, trabajan ya para discernir si la posibilidad de que ETA cuente con una miniestructura en Portugal es o no cierta”, dijo el ministro.
Ha sido sobre todo el atentado cometido el verano (europeo) pasado por ETA en Durango, Vizcaya, el que ha disparado la alarmas en Madrid ante la posibilidad de que los etarras dispongan de una infraestructura en el sur de Portugal.