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El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, dijo que no existe "ninguna similitud" entre la situación que se vive en España con los nacionalismos y el caso de Kosovo y su aspiración de ser independiente de Serbia.
Moratinos hizo estas declaraciones en la conferencia de prensa que ofreció junto al presidente de la República serbia, Boris Tadic, con quien se reunió tras hacerlo con el primer ministro en funciones, Vojislav Kostunica.
El ministro español salió así al paso de la advertencia hecha por su homólogo serbio, Vuk Draskovic, quien avisó que la independencia de Kosovo podría provocar la aparición de "al menos cuarenta nuevos Estados" en Europa y la división de España "en tres, seguro", en alusión a Cataluña y el País Vasco.
A juicio de Moratinos, "cada situación, cada momento y contexto jurídico, político, histórico es diferente". "Lo que se refiere a España", prosiguió, "no hay ninguna similitud, ningún elemento que nos pueda llevar a extraer conclusiones o posiciones" respecto al caso de Kosovo. Moratinos insistió: "Cada situación hay que verla en su propio contexto histórico, jurídico y analizarlo y buscar soluciones".
El jefe de la diplomacia española expresó su deseo de que Serbia y Kosovo puedan negociar una postura consensuada sobre el futuro político de la provincia de mayoría albanesa, administrada por la ONU desde 1999.
Destacó la "actitud constructiva" de Belgrado para buscar esta solución, a pesar de que el plan inicial propuesto por la ONU es rechazado por los serbios por considerar que el nuevo estatus político de Kosovo supondría abrir las puertas a su separación.
Moratinos hizo hincapié en que España, en línea con la UE, respaldará la postura que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adopte en su día sobre este asunto.
Para el ministro español, una solución consensuada entre las partes sería una garantía para estabilizar la región. "Necesitamos unos Balcanes estables que permita una Europa estable. Necesitamos que Serbia se acerque más a la UE", añadió.
En este sentido, expresó la disposición de España a "hacer todo lo que está en su mano" para facilitar la integración europea de Serbia.
Boris Tadic consideró "inadmisible" la independencia de Kosovo, si bien mostró la voluntad de su país en seguir negociando un acuerdo beneficioso para ambas partes.
En la rueda de prensa, ambos dirigentes se refirieron a la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya de definir como "genocidio" la matanza de Srebrenica (Bosnia) 1995, pero sin considerar responsable al Estado de Serbia y Montenegro.
Moratinos opinó que la respuesta de Serbia ante esta sentencia está "en el buen camino" y expresó su deseo de que siga colaborando con el CIJ, máxima autoridad legal de Naciones Unidas. Tadic reiteró la satisfacción por esta resolución, así como el compromiso de superar la falta de cooperación con la Justicia internacional, razón por la que la UE suspendió las conversaciones con Belgrado para un acuerdo de asociación en mayo de 2006.
Moratinos quiso resaltar las "excelentes relaciones" entre España y Serbia, a la que describió como una nación "moderna, democrática y que mira al futuro con esperanza de ser miembro de la UE".
Tras su visita a Belgrado, Moratinos se desplaza esta tarde a Pristina, donde se entrevistará con el presidente de Kosovo, Fatmir Sejdiu, para analizar la propuesta de la ONU para la región.
Antes de regresar a Madrid, el ministro, que viaja como presidente de turno de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), tendrá ocasión de intercambiar impresiones con representantes de las comunidades kosovar y serbia y de otras minorías, como la turca, bosnia o gitana.
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