Un potente artefacto estalló el viernes de madrugada en las inmediaciones de los juzgados da localidad guipuzcoana de Bergara, causando cuantiosos daños materiales en los edificios y vehículos cercanos, informó la Ertzaintza.
La policía autónoma dijo que sospechaba que la colocación del explosivo había sido obra de ETA, en el que sería el primer atentado de la banda en 2008.
Antes de la explosión, que se produjo pasados veinte minutos de la madrugada, hubo una llamada telefónica a los bomberos en la que se alertaba de la colocación del artefacto, añadió la policía autónoma en un comunicado, según consigna Reuters.
Los agentes trasladados al lugar hallaron una mochila sospechosa en la puerta de los juzgados, cuyos vigilantes de seguridad fueron desalojados.
"No hubo víctimas fatales, pero la deflagración ha provocó cuantiosos daños materiales en la fachada del edificio, así como en comercios cercanos y varios vehículos estacionados en las inmediaciones", dijo la Ertzaintza.
En torno al lugar se ha colocado un dispositivo de seguridad, al tiempo que se ha iniciado una investigación.
No es la primera vez que los juzgados de Vergara, localidad gobernada por Acción Nacionalista Vasca (ANV), es objeto de ataques de este tipo.
La colocación de esta mochila se produce un día después de que el juez Baltasar Garzón ordenara el ingreso en prisión de los dirigentes de Batasuna Pernando Barrena y Patxi Urrutia y mientras se están llevando a cabo el proceso judicial para ilegalizar a ANV y al Partido Comunista del as Tierras Vascas por sus presuntos vínculos con Batasuna-ETA.
El primer ataque del año
El grupo separatista volvió esta noche con una mochila bomba en el que supone su primer atentado en lo que va de 2008 y después de que juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenara el jueves el ingreso en prisión de los dirigentes de Batasuna Pernando Barrena y Patxi Urrutia, detenidos el pasado lunes, y en pleno proceso de ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV) y del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV).
La última acción terrorista cometida por ETA tuvo lugar el 24 de diciembre en una de las dos sedes del PSE-EE de la localidad vizcaína de Balmaseda, a unos 30 kilómetros de Bilbao. La explosión no causó heridos, pero sí cuantiosos daños materiales en las viviendas colindantes.
Sus últimas víctimas mortales fueron dos agentes de la Guardia Civil. Ambos murieron tras ser tiroteados por tres etarras -dos hombres y una mujer- en Capbreton (Francia) el 1 de diciembre. ETA perpetraba de esta forma el primer atentado con víctimas mortales desde que la banda oficializara el 5 de junio a través de un comunicado la ruptura del alto el fuego permanente.