Según informó el ministerio del Interior español, en el operativo, que continúa en marcha, tuvieron lugar una serie de requisas en el barrio de Raval, las que ya arrojaron como resultado el hallazgo de explosivos en cinco lugares, no descartándose que se produzcan nuevos arrestos.
De origen paquistaní, los detenidos podrían estar vinculados al grupo que fuese desarticulado en 2004, también provenientes de Pakistán. Puntualmente, podrían relacionarse con los cinco paquistaníes que fueron condenados por la Audiencia Nacional española con penas de hasta nueve años de prisión, debido a que formaban parte de un grupo terrorista relacionado con al-Qaeda, llamado Sunni Therik.
A partir del testimonio de algunos vecinos del barrio, en la madrugada habrían tenido lugar los registros de viviendas y locales, entre otras, en las calles Hospital, de la Cera y Erasme Gener, una zona con importante presencia de la comunidad paquistaní.
Además, la Guardia Civil llevaba a cabo requisas también en una mezquita, un centro de culto no oficial, en el que, según indicaron fuentes próximas a la investigación, se llevaban a cabo encuentros clandestinos en los que se practicaban rezos y tareas proselitistas.
Fuentes en el ministerio del Interior informaron que la Generalitat estuvo informada en todo momento del operativo y que el conseller, Joan Saura, permaneció en contacto con el titular de la cartera del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Agregaron que los Mossos se pusieron a disposición de las Fuerzas de Seguridad del Estado y llevaron a cabo tareas de apoyo durante la operación.
El ministro de Interior comparecerá a las 12.30 horas (9.30 hora Buenos Aires) en rueda de prensa para dar detalles de la operación y el conseller Saura lo hará media hora después en el Palau de la Generalitat.