Por 322 votos a favor, seis en contra y dos abstenciones, los diputados españoles dijeron sí al tratado de Lisboa.
Los partidos españoles PSOE, PP, CiU, PNV, CC y UPyD dieron su voto favorable al proyecto de ley orgánica, con la que se autorizó la ratificación, mientras que ERC, IU y BNG lo hicieron en contra e ICV y Nafarroa Bai se abstuvieron.
Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores, anunció la voluntad del gobierno para que el Senado ratifique el instrumento comunitario de forma definitiva lo antes posible, sin esperar al plazo previsto de octubre.
Hace dos semanas, el bloque europeo sufrió un duro golpe cuando Irlanda rechazó el documento jurídico a través de un referéndum, hecho que pone en peligro la entrada en vigor de un documento consensuado con mucho trabajo por los 27 Estados miembros, tras la negativa de una nación que tiene menos del 1 por ciento de los habitantes de la UE.
Reino Unido, por otra parte, se convirtió la semana pasada en el primer país, tras el rechazo irlandés, en completar la ratificación del tratado, al ser aprobado por la Cámara de los Lores.
El texto está diseñado para dar al bloque mayor liderazgo e instituciones más fuertes que aborden las recientes y futuras ampliaciones de la UE.
El tratado proporciona a los líderes comunitarios un presidente a largo plazo, un jefe de Política Exterior con mayor autoridad y un servicio diplomático real, un sistema de toma de decisiones más democrático y más protagonismo de los parlamentos nacionales y europeo.
En la próxima cumbre europea de octubre, los irlandeses plantearán sus propuestas sobre cómo avanzar en la cuestión.