El ayatola Ahmad Jannati informó que algunos de los empleados iraníes de la Embajada británica en Teherán, detenidos recientemente, van a ser enjuiciados. También se encargó de acusar a Gran Bretaña de haber instigado las masivas protestas que estallaron tras las disputadas elecciones presidenciales en Irán.
El anuncio del importante clérigo iraní se produjo un día después de que la Unión Europea demandase la excarcelación de los empleados, detenidos el 27 de junio. Gran Bretaña está presionando a los países de la UE para que retiren a sus embajadores de Teherán en señal de protesta.
Jannati, un conservador que es colaborador cercano del líder supremo iraní, el ayatola Ali Jamenei, dijo a los feligreses durante un sermón en Teherán que los empleados detenidos "hicieron confesiones".
"En estos hechos, su Embajada tuvo una participación", dijo Jannati, refiriéndose a las protestas postelectorales. "Algunas personas fueron arrestadas. Inevitablemente, serán enjuiciadas".
Dijo ignorar cuántos empleados de la Embajada serán llevados a juicio ni bajo qué cargos. Previamente, los funcionarios iraníes dijeron que todos, a excepción de uno de los ocho empleados locales de la Embajada detenidos en junio habían sido liberados, pero autoridades de la UE dijeron creer que más de uno seguían detenidos.
En Londres, una vocera de la Cancillería dijo sobre las declaraciones de Jannati que las autoridades británicas están "muy preocupadas por esos reportes y están investigando".
Jannati no tiene una posición en el gobierno ni el sistema policial, pero preside el Consejo Guardián, un poderoso organismo en la jerarquía teocrática iraní, que está por encima del gobierno electo.