Al menos cuatro civiles afganos murieron en un atentado suicida con coche bomba perpetrado cerca de la Embajada estadounidense en Kabul. El ataque se produjo a unos 100 metros de la sede diplomática, protegida permanentemente por un imponente dispositivo de seguridad.
Al parecer, su objetivo era un convoy de tropas extranjeras, que combaten a los militantes islamistas talibanes. Sin embargo, varios testigos aclararon que ningún convoy militar pasaba cerca de la Embajada estadounidense en el momento de la explosión.
"La información que tenemos es que hay cuatro personas muertas y por lo menos tres heridas. Fue un ataque suicida", informó el jefe de la policía de la capital, el General Alishah Paktiawal, a los periodistas en el lugar del atentado.
"Todos los miembros del personal de la Embajada fueron contactados y están sanos y salvos", precisó un portavoz de la sede diplomática. De hecho, la Embajada estaba cerrada con motivo de la fiesta de Thanksgiving.
Hasta ahora, el atentado no fue reivindicado, pero se asemeja a los perpetrados por los talibanes o por grupos extremistas islamistas aliados.
El atentado ocurrió en el último día de una visita de una delegación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al país. La ONU había advertido a su personal en Afganistán de posibles ataques terroristas durante la visita.