El presidente venezolano, Hugo Chávez, obtuvo el domingo una victoria agridulce en unos comicios regionales que convirtió en un referendo sobre su gestión, con el oficialismo triunfando en la mayoría de los estados pero con la oposición ganando distritos clave.
Aunque el Gobierno triunfó en al menos 17 de las 22 gobernaciones en juego en una jornada con una participación histórica, la oposición ratificó su control sobre dos baluartes y arrebató el poder en el populoso estado de Miranda, en centro norte del país, y la alcaldía mayor de Caracas.
Chávez, que recorrió frenéticamente el país para apoyar a sus candidatos, había convertido los comicios para gobernadores y alcaldes en un referendo sobre su liderazgo, al afirmar que estaba en juego el futuro de su "revolución socialista".
El nuevo mapa político en uno de los mayores exportadores de crudo del mundo, que deja nuevamente en manos de la oposición al estado petrolero de Zulia, podría suponer un obstáculo al proyecto de Chávez de reformar la Constitución para permitir su reelección indefinida.
La oposición, dispersa en varios partidos políticos centristas y sin un líder nacional, también retuvo el estado de Nueva Esparta, conocido por la turística isla de Margarita.
En tanto, el oficialismo retuvo la mayoría de sus bastiones, aunque el Consejo Nacional Electoral aún debe emitir el resultado de dos plazas estratégicas: la industrial Carabobo y el fronterizo Táchira.
De inmediato, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) salió a descalificar los triunfos de la oposición: "No vemos una victoria de la oposición con un mapa pintado de rojo", dijo a periodistas Alberto Muller Rojas, vicepresidente del PSUV.
En diciembre pasado, Chávez perdió en las urnas por primera vez desde que asumió en 1999, cuando la población le dio la espalda a su reforma constitucional en un referendo.
Masiva concurrencia
Conscientes del valor de su decisión pero también fuertemente motivados por oficialistas y opositores, millones de venzolanos concurrieron ayer a votar. La afluencia de público fue tal que, varias horas después del cierre programado, seguía habiendo colas en los colegios electorales, lo que demoró los resultados.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, indicó que la participación fue del 65,45 por ciento, la más alta registrada en comicios regionales y locales en Venezuela.