Las elecciones legislativas y municipales de este domingo en Guinea Ecuatorial preanuncian una nueva victoria del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, instrumento político del presidente Teodoro Obiang, quien detenta el poder de manera casi exclusiva desde 1979.
Desde la instauración del mutipartidismo, en 1991, el PDGE ha arrasado en todas las elecciones, con una estrategia de confusión consistente en crear una gran coalición en la que se incluyen partidos de la "oposición". Estas pequeñas formaciones, que cuentan con muy pocos militantes, han recibido para esta campaña más de un millón de euros y numerosos vehículos 4X4 de lujo, según la radio y televisión nacionales. Para justificar su adhesión, estos partidos explican que quieren "contribuir a ampliar la acción de un hombre, Obiang Nguema Mbasogo", jefe de Estado.
Antigua colonia española a menudo señalada con el dedo por violaciones de los derechos humanos, Guinea Ecuatorial se ha convertido en los últimos años en el tercer productor de petróleo crudo subsahariano, lo que ha permitido un crecimiento económico de dos cifras. En cambio, se sitúa en el puesto 121 de los 177 países que conforman la lista del Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas