"Los resultados preliminares de todos los colegios electorales sitúan en cabeza al PPC", afirmó Khieu Kanharith, ministro de Información y portavoz del PPC, quien indicó además que su patido "va camino de aumentar al menos en siete la cifra de escaños" en la Asamblea Nacional o Parlamento.
El PPC controló durante la pasada legislatura 73 escaños de los 123 que integran el Parlamento, mientras que la principal fuerza opositora, el Partido Sam Rainsy, que lidera el ex ministro de Finanzas Sam Rainsy, estaba representado por un total de 24 diputados.
Encuestas a salida de urnas apuntaban a que el partido en el poder lograría al menos 80 de los 123 escaños de la Asamblea Nacional (Parlamento), lo que le permitiría al PPC gobernar con mayoría absoluta por primera vez desde 1993. La victoria de éste partido podría significar la renovación del mandato de Hun Sen, que desde 1985 ocupa el cargo de primer ministro.
Un portavoz de la Comisión Nacional Electoral (CNE) indicó que el recuento de votos comenzó cerca de las 20:00 horas de Camboya (12:00 GMT) y que será mañana lunes cuando se den a conocer los primeros resultados, mientras que los definitivos se conocerán durante la semana.
La jornada transcurrió sin incidentes relevantes, según aseguró poco después del cierre de los colegios la CNE. Cerca de ocho millones de camboyanos de entre una población que ronda los 14, fueron convocados a las urnas para votar por alguno de los 1.162 candidatos de los once partidos políticos que pretenden tener representación en el Parlamento. El proceso electoral ha sido supervisado por cerca de 600 observadores internacionales.
La campaña electoral estuvo marcada por una brusca tensión fronteriza con Tailandia y, según los analistas, el PPC sacó provecho del fervor nacionalista generado por esta crisis en la zona del templo de Preah Vihear (norte de Camboya) donde miles de soldados tailandeses y camboyanos siguen movilizados.
Denuncian fraude
Antes del cierre de los colegios electorales, el líder oRainsy denunció que unos 200.000 residentes de Phnom Penh, la capital y plaza fuerte de la oposición, no pudieron ejercer su derecho al voto por haber sido retirados sus nombres de la lista de votantes, por lo que su partido presentará una queja formal. Como en otras ocasiones, el partido gobernante no ha escatimado artimañas, las elecciones deben ser anuladas y repetirse", declaró Rainsy en conferencia de prensa.
El jefe del equipo de observadores de la Unión Europea (UE), Martin Callanan, señaló durante su visita a uno de los colegios electorales de Phnom Penh, que "hay cosas que están bien y otras que están mal, técnicamente la preparación parece buena y que el proceso de votación funciona correctamente. Pero en los medios de comunicación hemos observado los días previos, un masivo apoyo al PPC".
Por su parte, el diputado español y secretario general del grupo socialista en el Congreso, Ramón Jáuregui, quien se encuentra en Camboya en calidad de observador de la UE, dijo a Efe que "la democracia funciona formalmente bien el domingo, pero no estamos convencidos de que durante las semanas anteriores el partido del gobierno no ejerza un abuso del poder que cuestione la plenitud democrática".
En este sentido, la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch acusó al gobierno de intimidar a la oposición y de informar de forma injusta sobre otros partidos en los medios estatales.
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