El Ejército tomó finalmente con el control del campo de refugiados de Nahr al Bared el pasado domingo, después de más de tres meses de encarnizadas batallas, incluyendo bombardeos por tierra, mar y aire contra los atrincherados militantes de Fatah al Islam.
El ministro de Defensa, Elias al Murr, también dijo que 202 militantes fueron capturados en los enfrentamientos, mientras un número indeterminado han sido enterrados en fosas comunes dentro del campo casi totalmente destruido.
"Esta victoria erradicó la mayor amenaza a la que se enfrentaba el pueblo libanés, porque Fatah al Islam se estaba propagando como células cancerígenas para llegar a todas partes de la nación," dijo Murr en un encuentro con la prensa. "La organización pretendía aislar el norte de Líbano para crear un emirato terrorista," declaró.
Al menos 42 civiles y 163 soldados murieron, elevando el total de víctimas mortales a más de 400, lo que supone los peores incidentes de violencia interna en Líbano desde que la guerra civil finalizó hace 17 años.
Aunque Fatah al Islam no tiene relaciones con Al Qaeda, comparte la ideología de la red de Osama Bin Laden. La mayoría de los militantes eran combatientes árabes extranjeros y algunos habían luchado en Irak.