"Esta es la peor incursión que hemos presenciado jamás", dijo Jalil Yazji, un agente de policía de 45 años vecino de la localidad. "El Ejército israelí ha traído destrucción a absolutamente todas las calles y casi a cada casa. Este es el tsunami de Beit Hanun".
En otros puntos de la Franja de Gaza, fuerzas israelíes mataron a cuatro hombres armados y a un civil, dijeron grupos extremistas y responsables hospitalarios.
El Presidente palestino, Mahmud Abbas, y el Primer Ministro, Ismail Haniyeh, tenían previsto reanudar el martes las conversaciones sobre un Gobierno de unidad, formado por expertos. Los palestinos esperan que se reanude la ayuda internacional directa a la Autoridad Palestina.
Tras observar la retirada de los blindados israelíes, los palestinos salieron en masa a las calles de Beit Hanun, una ciudad de 30.000 habitantes, en una zona que sido un punto de lanzamiento de cohetes contra el sur de Israel.
Bordeando charcos de aguas residuales, algunos vecinos contemplaban horrorizados la amplitud de los daños en edificios, carreteras, cañerías e instalaciones eléctricas.
Varias viviendas fueron derruidas y docenas parcialmente dañadas durante los enfrentamientos, registrados 14 meses después de que Israel completara una retirada de tropas y colonos de la Franja de Gaza, después de 38 años de ocupación.
Las tropas israelíes mataron a 52 personas, más de la mitad de ellas extremistas, durante la incursión de una semana de duración centrada en la ciudad, dijeron responsables médicos palestinos. Un soldado murió en la ofensiva.
Residentes de Beit Hanun planeaban celebrar a lo largo del día los funerales de al menos 10 personas que no pudieron ser enterradas en medio del fragor de los enfrentamientos.
Anunciando el fin de la "Operación Nubes de Otoño", el Ejército dijo que había encontrado grandes cantidades de arsenales, incluyendo lanzacohetes y lanzamisiles antitanque, en Beit Hanun.