Así lo aseguró el fiscal Munqith al-Farun, 16 días después de que el ex dictador iraquí fuese ejecutado de la misma manera.
Barzan Ibrahim, medio hermano de Saddam y ex director de inteligencia, y Awad Hamed al-Bandar, director de la Corte Revolucionaria, fueron declarados culpables junto con Saddam de la masacre de 148 chiítas tras un intento de asesinato al ex dictador en el poblado de Dujail, al norte de Bagdad, en 1982.
“Ellos (el gobierno) nos llamaron y nos pidieron que enviáramos a alguien. Envié a un juez para que fuera testigo de la ejecución y ésta se llevó a cabo”, dijo al-Farun.
Se informó que las ejecuciones ocurrieron en el mismo edificio de inteligencia militar de la época en que Saddam era gobernante, ubicado al norte de Bagdad, donde el ex líder fue ahorcado a dos días antes de que concluyera el 2006, de acuerdo con un general iraquí, que no permitió que se divulgara su nombre porque no está autorizado a dar a conocer la información. El edificio está ubicado en el vecindario chiíta de Kazimiya.
Los dos hombres iban a ser colgados junto con Saddam el 30 de diciembre, pero las autoridades iraquíes decidieron ejecutar a Hussein solo, en lo que el asesor de Seguridad Nacional Mowaffak al-Rubaie llamó un “día especial”.
La ejecución de Saddam se llevó a cabo con bastantes deficiencias, en medio de burlas al ex dictador cuando éste estaba en el patíbulo, y posteriormente se difundió un video tomado con la cámara de un teléfono celular, todo lo cual provocó intensas críticas de la comunidad internacional.
La semana pasada, el presidente iraquí Jalal Talabani exhortó al gobierno a postergar las ejecuciones. “En mi opinión deberíamos esperar”, afirmó Talabani el miércoles en una conferencia de prensa con el embajador estadounidense ante Irak, Zalmay Jalilzad. “Deberíamos analizar la situación”.
El martes, el primer ministro Nuri al-Maliki dijo que Jalilzad le pidió retrasar la ejecución de Saddam entre 10 días y dos semanas, pero las autoridades iraquíes rechazaron la solicitud.
Un abogado de los dos hombres le dijo recientemente que fueron sacados de sus celdas y que se les dijo que iban a ser ahorcados el mismo día en que Saddam fue ejecutado. Issam Ghazawi, miembro del equipo defensor de Saddam durante los últimos dos años, indicó que se reunió personalmente con Ibrahim y con al-Bandar recientemente, y que Ibrahim le dijo que fueron escoltados fuera de sus celdas y que le dijeron que también iban a ser ejecutados.
16.000 cadáveres sin identificar
La morgue de Bagdad acogió durante el último año cerca de 16.000 cadáveres sin identificar, víctimas de la violencia sectaria la mayor parte de ellas, según confirmó una fuente del depósito de cadáveres a la agencia de noticias Reuters.
Sólo durante el pasado mes de diciembre llegaron a la morgue de la capital iraquí unos 1.350 cadáveres. De los cadáveres que se recogen a lo largo del año, entre el 80 y 85 % de ellos eran víctimas de la violencia que asola el país.
Los números hablan por sí solos: en la morgue de Bagdad figuran 12.320 civiles muertos a causa de “violencia terrorista” en 2006. La estadística del Ministerio del Interior excluye las muertes violentas por crímenes, como robos, por ejemplo.
Una fuente del Ministerio de Salud iraquí aseguró la semana pasada al diario Washington Post que cerca de 23.000 iraquíes fueron asesinados en 2006. De ellos, sólo 1.231 eran policías; el resto eran civiles.