Amos Gilad, jefe de la oficina de política de seguridad del ministerio de Defensa israelí, visitó El Cairo el martes por segunda vez en una semana para reunirse con altos funcionarios egipcios, quienes median entre Israel y Hamas sobre en este tema.
Entre otros, Gilad se encontró aparentemente con el jefe de inteligencia en Egipto, Omar Suleiman, quien ha estado posponiendo una visita programada a Israel durante las tres semanas pasadas. Podría suceder que sólo viajará cuando el acuerdo esté sellado.
A cambio del cese al fuego, Hamas demanda que el asedio económico de Gaza sea levantado. Israel se opone aparentemente a un completo levantamiento del embargo, pero podría acceder a una reapertura parcial del cruce de Rafah. Reabrir este paso significaría traer de regreso a los monitores europeos que se retiraron luego de que Hamas se hiciera con el control de la Franja.
Entre los temas que serán negociados está el de quién recibiría el permiso para pasar a través de Rafah y el de si los monitores tendrían el derecho a realizar búsquedas y confiscar grandes sumas de dinero. En el pasado, los funcionarios de Hamas han regresado rutinariamente de los viajes al extranjero con maletines llenos de efectivo.
Hamas demanda que su propia gente esté presente en el paso, pero aparentemente aceptaría establecerse con una presencia de perfil bajo, dándole la responsabilidad primaria por la frontera a los servicios de seguridad subordinados al primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina, Salam Fayyad.
Proteger el vínculo egipcio-israelí
Fuentes en el ministerio de Defensa israelí aseguraron que su país ha presentado posiciones de relativa dureza en las conversaciones con Egipto, y el ministro Ehud Barak dio muy poco margen de negociación a Gilad. Israel estima que Hamas está interesado actualmente en una tregua relativamente de largo plazo, porque aún se está recuperando del intenso combate a inicios de mes, cuando fueron asesinadas docenas de palestinos.
Mientras tanto, funcionarios importantes de EEUU aseguraron recientemente a sus contrapartes israelíes que Israel debe hacer todo lo que esté a su alcance para asegurar que su relación con Egipto no se deteriore por el combate en Gaza y el constante contrabando de armas a través de la frontera egipcio-gazana, sobre el que Israel acusó a El Cairo de no estar haciendo lo suficiente para frenarlo.
Durante una visita reciente a El Cairo y Jerusalén, el subsecretario de Estado norteamericano David Welch dijo a Gilad que los egipcios están “más interesados que nunca para hallar una solución conjunta a su problema con Israel”, y por lo tanto “Israel debe acelerar el diálogo con ellos, en orden a poner fin a la crisis”.