Las elecciones municipales comenzaron hoy en Egipto en un ambiente de tensión social pero sin ningún suspenso, dado que se espera la victoria del partido del presidente Hosni Mubarak tras la marginación de la oposición islamista.
Los colegios electorales abrieron sus puertas a 27 millones de votantes convocados a las urnas para elegir a más de 52.000 representantes en comicios municipales.
Los islamistas Hermanos Musulmanes, cuyos candidatos no pudieron presentarse o fueron objeto de redadas, llamaron el lunes a boicotear los comicios.
Aunque todavía no se disponen de datos oficiales, la participación en las primeras horas es muy baja, como pudo comprobar Efe, con un electorado que ha mostrado desidia ante las elecciones, más aún después del llamamiento al boicot.
Tan solo cuatro partidos políticos participan en estos comicios, encabezados por el gobernante Partido Nacional Democrático (PND), del presidente Mubarak, que ha presentado candidatos para cada uno de los puestos que se dirimen hoy.
Los otros tres partidos que concurren son el panarabista Partido Árabe Naserista Democrático, el izquierdista Tagamu y el liberal Wafd ("Delegación").
Más del 70 por ciento de los cargos en ayuntamientos y asambleas provinciales han ido directamente al PND por la ausencia de competidores, mientras que hoy se pone en juego menos del 30 por ciento restante.
Según pudo comprobar Efe en diferentes colegios electorales de El Cairo, el interés de los ciudadanos por participar es mínimo y en los centros apenas hay votantes.
Según informan los medios egipcios, la participación es prácticamente nula en la provincia de Gharbiya, en el Delta del Nilo, donde los dos últimos días se han registrado violentos enfrentamientos entre la policía y trabajadores del sector textil.
El único partido que podía hacer sombra al PND en esta cita, los Hermanos Musulmanes, anunció ayer en una rueda de prensa su boicot de las elecciones y la retirada de las dos decenas de candidatos que las autoridades les habían permitido presentar.
En un principio, la Hermandad había inscrito a 10.000 candidatos, pero la gran mayoría de ellos fueron rechazados por las autoridades electorales por pertenecer a un partido ilegal.
Las elecciones municipales se llevan a cabo en un clima de tensión debido al alza de los precios y del pan subvencionado, un alimento fundamental para casi 40% de los egipcios, que viven cerca o por debajo del límite de la pobreza.