Una declaración del Ejército de Estados Unidos anunció que 3.500 soldados enviados a Irak el año pasado, pronto regresarán a su patria.
El anuncio, realizado la noche del lunes, detalla los factores que incidieron en la disminución de la violencia en los últimos 10 meses. Entre ellos menciona el incremento en la presencia militar, el aumento de la de combatientes sunitas contrarios a la red Al-Qaeda, así como una tregua convocada por milicias chiítas.
Los 3.500 soldados serán destacados en Estados Unidos durante las siguientes semanas.
Los militares de la tercera división de infantería retornarán a su base en Fort Benning, en Georgia, "en las próximas semanas", informó el ejército a través de un comunicado.