El ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari, y el embajador estadounidense Ryan Crocker firmaron el lunes el esperado acuerdo por el cual Washington retirará sus fuerzas para fines del 2011, ocho años después de la invasión que derrocó a Saddam Hussein.
Pero aún debe ser aprobado por el Parlamento iraquí.
El presidente del recinto Ali Larijani, un influyente político conservador de la república islámica, dijo que el principal objetivo de Washington era "fortalecer su extensa hegemonía en Irak".
Irán acusó varias veces a Estados Unidos por la violencia en Irak y quiere que su viejo enemigo abandone el país vecino lo más pronto posible. Washington dice que Teherán está fomentando la violencia en Irak entrenando y armando militantes allí.
"La nación y el Parlamento iraquí deben darse cuenta de que aún no terminó el tiempo de resistir", dijo Larijani según citó la agencia de noticias IRNA.
El pacto compromete a Washington a retirar su fuerza de alrededor de 150.000 hombres para el 31 de diciembre del 2011. Los negociadores iraquíes consideran que la fecha es una victoria, debido a que el Gobierno saliente del presidente George W. Bush se había opuesto a la idea de un cronograma de retiro.
Larijani dijo que Estados Unidos había querido convertir a Irak en "otro estado estadounidense, pero las fuentes iraquíes de la jurisprudencia, el Gobierno y la nación (islámicas) resistieron durante ocho meses y cambiaron los artículos del pacto siete veces".
Hablando en una ceremonia en la provincia de Qom, en el centro del país, dijo que según el texto original estadounidense, las fuerzas estadounidenses podían establecer bases militares en Irak, desde donde aseguró podían lanzar ataques contra otros países.
"Esos artículos fueron modificados hoy pero, de todos modos, el Parlamento iraquí debe resistir", dijo Larijani.
Estados Unidos acusa a Irán de querer fabricar una bomba nuclear y no descartó una acción militar si la diplomacia no logra resolver la disputa. Irán dice que sus metas son pacíficas.
El pacto de seguridad da por primera vez al Gobierno iraquí autoridad sobre la misión estadounidense, reemplazando un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU que había presidido la presencia extranjera desde el 2003.