La Secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice dijo el sábado que la destrucción de la torre de enfriamiento de la principal instalación nuclear norcoreana era un hecho significativo, pero insuficiente. La demolición fue la respuesta norcoreana a la decisión de Washington de levantar las sanciones luego que Pyongyang presentó la declaración de sus programas nucleares.
"Espero que el Norte cumpla con las obligaciones que ha asumido, tome en serio las preocupaciones (de la comunidad internacional) y responda a ellas", dijo Rice. Existe la sospecha de que la declaración excluyó información sobre enriquecimiento de uranio, proliferación y otras actividades nucleares.
"Al final de este proceso, tenemos que ver el abandono de todos los programas, armas y materiales", dijo Rice.
Rice en Seúl
De visita a Corea del Sur, Rice informó al presidente surcoreano Li Myung-bak y al canciller Yu Myung-hwan sobre los recientes avances en materia nuclear. Li le dijo que Washington y Seúl deben colaborar para lograr que el Norte abandone todos los programas nucleares, dijo la presidencia surcoreana en un comunicado.
Sin embargo, el tema predominante de la visita no fueron las bombas sino las carnes, y la jefa de la diplomacia estadounidense tuvo que salir a la defensa de la carne vacuna de su país, tema de una enconada disputa comercial entre los dos países. "Quiero asegurar a todos que la carne estadounidense es sana", dijo Rice en conferencia de prensa. "Queremos que los consumidores confíen en la carne estadounidense".
Sin embargo, Yu dijo que el problema no desaparecería rápidamente. "Llevará tiempo para borrar ese riesgo de las mentes de l público coreano", dijo el canciller.
Desde que Seúl levantó en abril la veda sobre la importación de carne estadounidense para distender sus relaciones con Washington, miles de personas se han manifestado en contra de permitir su introducción en el mercado local.