La embajada de Estados Unidos rechazó las declaraciones del presidente Evo Morales que acusó a la central de inteligencia estadounidense, CIA, de supuestamente infiltrar en la petrolera estatal a un ex policía.
"Rechazamos esta nueva acusación sin fundamento y sin prueba alguna", señaló Denise Urs, Consejera para Asuntos Públicos de la embajada de Estados Unidos en La Paz en un comunicado de prensa.
Morales acusó a la CIA de haber pagado al ex capitán de la policía Rodrigo Carrasco para "infiltrase" en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Este señor es un gran infiltrado de la CIA, ahí esta toda la documentación que sepa toda la población, es un policía formado, entrenado, comprado y contratado por la CIA desde su ingreso como oficial de la policía nacional", aseguró el mandatario.
Urs lamentó el "nuevo intento de utilizar a los Estados Unidos como una ficha en los asuntos internos de Bolivia".
El gobierno boliviano anunció en enero su disposición de mejorar las dañadas relaciones entre La Paz y Washington con la asunción del presidente Barack Obama, incluso se habló de reponer embajadores.
"No logramos entender cómo el presidente (Morales) asegura que quiere mejores relaciones con los Estados Unidos y paralelamente sigue lanzando acusaciones falsas", aseveró Urs.
El año pasado Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg y a la agencia antinarcóticos de Estados Unidos, DEA, ambos acusados de injerencia externa.