Durante una entrevista, la portavoz dijo que la diplomacia respaldada por Estados Unidos estaba dando frutos con Corea del Norte, mientras que "Irán es otra historia", y criticó a este país por no haber dado una respuesta clara a la oferta de incentivos de las grandes potencias para que abandonde sus actividades de enriquecimiento de uranio.
"Está desaprovechando la oportunidad de unos incentivos generosos y (...) sanciones adicionales pueden estar en camino", agregó. Las seis potencias propusieron a Irán un período de negociaciones previas, durante el cual Teherán se comprometería a no utilizar más centrifugadoras para enriquecer uranio. A cambio, la comunidad internacional se abstendría de adoptar nuevas sanciones.
Al ser consultada por un periodista, quien le preguntó si el presidente norteamericano George W. Bush sigue creyendo que estos países son parte del "eje del mal", Perino respondió que tanto Corea del Norte como Irán siguen siéndolo. "Creo que hasta que estos abandonen sus programas de armamento nuclear de forma completa y verificable seguiremos manteniéndolos en la misma categoría", consideró.
En su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso en enero de 2002, Bush ubico a estos dos países junto a Irak en el llamado "eje del mal", y los acusó de querer conseguir armas de destrucción masiva.
Estados Unidos lideró una invasión en Irak, pero nunca encontró armas de destrucción masiva. En tanto, Corea del Norte ha accedido a abandonar su programa nuclear a cambio de ayuda, mientras que Irán dijo en varias oportunidades que continuará con su programa nuclear.
En las conversaciones del sabado en Ginebra, el jefe de la Diplomacia europea, Javier Solana, le dio a Teherán dos semanas más para responder a la oferta de las potencias implicadas en las negociaciones (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania).
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