La Armada de Estados Unidos planea restablecer su Cuarta Flota, disuelta en 1950, con la que vigilará los buques, aviones y submarinos que naveguen por el Caribe y las aguas de Centroamérica y Sudamérica. El Pentágono anunció su reactivación para "combatir el terrorismo" y "actividades ilícitas", como el narcotráfico. Y también, según explicó, para enviar un "mensaje" a Venezuela y al resto de la región.
La Cuarta Flota comenzará a operar el 1° de julio desde la base de Mayport, en el estado de Florida, donde hoy actúa el Comando Sur. Incorporará sus barcos -incluido un portaaviones-, submarinos y unos cientos de oficiales y suboficiales, con los que actuará en el Caribe, en América Central y en América del Sur, según explicó el Departamento de Defensa estadounidense. Y, aunque no implique la incorporación de más fuerzas a la región, la equipara en importancia dentro de la armada a las flotas vigentes, como la Quinta (en el golfo Pérsico) o la Sexta (en el Mediterráneo).
El almirante Gary Roughead dijo que la decisión de establecer una flota aparte para la región “reconoce la gran importancia de la seguridad marítima en el sur del Hemisferio Occidental”.
El "mensaje" que EEUU pretende dar con este movimiento comenzó a difundirse semanas después de que se desatara una crisis diplomática entre Venezuela, Ecuador y Colombia, a causa del bombardeo contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, una tensión que todavía no ha sido del todo superada. También se da en momentos en que varios países de la región, entre ellos Brasil, Venezuela, Colombia y Ecuador, han aumentado considerablemente sus gastos militares.
Según el comunicado oficial del Pentágono, la reactivación de la Cuarta Flota "servirá para demostrar el compromiso de EEUU con sus socios regionales", entre los que se destaca Colombia en su lucha contra el narcotráfico y las FARC, una organización que Washington califica de "terrorista".
La Cuarta Flota fue creada hace 65 años para enfrentar a los submarinos alemanes que atacaban los convoyes en América del Sur, y perdió razón de ser tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, por lo que fue disuelta en 1950.
El objetivo central de la Cuarta Flota será la seguridad, según adelantó el comandante de las fuerzas navales del Comando Sur, el contraalmirante James Stevenson. Servirá, dijo, para enviarle un mensaje a toda la región, no sólo a Venezuela.
"La flota podría aportarle más relevancia a la zona y aumentar nuestra capacidad para actuar", explicó Stevenson al diario El Nuevo Herald.
La armada también distribuyó un comunicado complementario en el que enumeró los objetivos específicos, que incluyen "interactuar con las armadas de naciones aliadas" para operaciones de "entrenamiento bilateral y multilateral" y operaciones "contra el tráfico ilícito" proveniente de la región, sea de armas o drogas.
El contraalmirante Joseph Kernan, actual comandante del Comando de Tácticas Especiales de Guerra naval, encabezará la flota a partir del 1º de julio.
Primeras reacciones
Las primeras reacciones al anuncio fueron negativas. Tanto Cuba como Venezuela denunciaron de inmediato los planes "imperialistas" de EEUU.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo por la televisión estatal: “No nos asustan en lo más mínimo”, y añadió que “juntamente con Brasil estamos estudiando la creación de un Concilio de Defensa Sudamericano”.