El objetivo de este primer encuentro oficial, señala un comunicado de la cancillería ecuatoriana, "será el lanzamiento de este mecanismo, la determinación de los procedimientos y el cronograma para futuras reuniones".
Además, el mecanismo de Diálogo Bilateral permitirá a las dos partes "dar inicio al tratamiento de los asuntos contenidos" en un amplio programa de conversaciones sobre asuntos de interés común.
El encuentro de mañana es el resultado de cuatro reuniones mantenidas por comisionados de Quito y Washington durante este año.
Según la cancillería ecuatoriana, esa herramienta de conversaciones permitirá "establecer consultas para impulsar diversos temas prioritarios de interés recíproco, en particular, la implementación de medidas que promuevan el desarrollo humano y la reducción de la pobreza".
Ambas naciones también prevén, con ese instrumento, facilitar el comercio y las inversiones bilaterales, promover la cooperación y la asistencia técnica en áreas prioritarias para Ecuador y tratar asuntos migratorios.
En junio pasado, la cancillería había informado de que buscaba con EE.UU. establecer "una agenda bilateral constructiva", orientada a desarrollar programas y proyectos de mutuo beneficio.
Señaló entonces que este "proceso de conversaciones" intentaba "reorientar una relación bilateral donde prime el respeto mutuo y los más altos intereses nacionales".
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, un economista que se declara de izquierda y alineado con el "socialismo del siglo XXI", propugnó durante su mandato, que comenzó en enero de 2007, posturas sociales, económicas y políticas alejadas de la visión de Washington.
Antes de la llegada de Correa al poder, con el anterior Gobierno del presidente Alfredo Palacio, se suspendieron en 2006 las negociaciones entre Quito y Washington para un eventual Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.
Correa también se declaró contrario a firmar un TLC con Washington, al considerarlo perjudicial para su país, e igualmente ha decidido dar por terminado un acuerdo de uso por parte de EE.UU. de la Base Aérea de Manta, en el oeste ecuatoriano, para la vigilancia aérea del narcotráfico en la zona.
En materia comercial, Correa y su Gobierno han atacado a los organismos financieros multilaterales, tanto al Banco Mundial (BM) como al Fondo Monetario Internacional (FMI), y criticado el sistema de arbitrajes sobre inversiones, defendido por Washington.
Sin embargo, insistió en que quiere mantener relaciones respetuosas con EE.UU. y asegurado que aspira a que con el presidente electo Barack Obama cambie la política de Washington hacia América Latina.
"Creo que la política exterior (de EE.UU.) va a ser más razonable, más humana, menos imperialista. Creo que va a haber mayor atención a América Latina, pero tampoco creo que va a haber cambios" profundos con Obama, apostilló recientemente Correa en una entrevista por televisión.