La crisis política desatada por la convocatoria a una Asamblea Constituyente en Ecuador no avizora una salida. Los 57 legisladores destituídos por el Tribunal Electoral, en una lucha de poder, anunciaron su intención de sesionar el martes.
Además, organizaciones sociales y políticas oficialistas afirmaron que se concentrarán fuera del Parlamento para ayudar a impedir el ingreso de los ex diputados y expresar su apoyo al presidente Rafael Correa, que según una encuesta divulgada ayer enfrenta una leve pérdida de popularidad.
En respuesta a Correa, que el sábado pasado recomendó a los legisladores destituidos que "se vayan calladitos a sus casas", los diputados apartados de sus funciones ratificaron que no están dispuestos a abandonar su cargo, sumándole un capítulo más a la creciente disputa con el gobierno.
"Ejerciendo nuestro derecho asistiremos a la sesión", expresó Gloria Gallardo, quien figura en el bloque de parlamentarios expulsados el 7 de marzo por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que los juzgó por interferir con el plan de Constituyente.
"De manera inclaudicable vamos a seguir en la oposición desde adentro del Congreso como nos corresponde, o afuera si esta acción dictatorial se consagra", dijo, a su vez, Alfonso Harb, otro de los sancionados.
Sin embargo, el gobierno expresó su intención de que el Congreso reanude sus actividades con los legisladores sustitutos. "[Esperamos] que el Congreso empiece a funcionar con los diputados suplentes", expresó la secretaria de Comunicación, Mónica Chuji.
Ante la posibilidad de que los diputados destituidos intenten ingresar por la fuerza, como hicieron el martes pasado, el viceministro del Interior, Eduardo Paredes, fue tajante: "Los diputados destituidos no tienen nada que hacer en el recinto legislativo y agregó que "podrán estar en las afueras" bajo su propia responsabilidad.
Esas posiciones vaticinan un agravamiento de la situación, ya que el Parlamento no pudo sesionar desde el 8 de marzo.
Hace una semana una veintena de los destituidos llegó al recinto tras enfrentar a la Policía, con un saldo de dos legisladores lesionados.
Aunque la oposición legislativa sufrió varios fracasos judiciales por tratar de ser restituida, confía en que el Tribunal Constitucional (TC) termine dándole su respaldo en una queja contra el TSE. "Al ser admitido el trámite, están suspendidos los efectos de la ilegal resolución" de la corte electoral, manifestó el suspendido parlamentario Pascual del Cioppo.
El edificio donde sesiona el Parlamento se mantiene bajo una amplia custodia policial desde hace una semana y los uniformados cuentan con el apoyo de dos vehículos antimotines.