Durante la jornada de hoy, la Asamblea Constituyente ecuatoriana retrocedió en sus pasos y aprobó el artículo modificado que reconoce a las lenguas indígenas quichua y shuar como "idiomas oficiales de relación intercultural" junto al castellano, el idioma oficial del país, en la nueva Constitución de Ecuador.
Tal decisión conformó, según las palabras de Mónica Chuji -asambleísta del partido de gobierno Acuerdo PAIS y que pertenece a la etnia indígena sarayaku, de la Amazonia-, el reconocimiento de "una demanda histórica que no es un favor, es un derecho".
Pedro de la Cruz, un asambleísta quichua, subrayó que la inclusión del idioma de su grupo, así como también el del shuar, como idiomas oficiales representa que "estamos terminando con el neocolonialismo" y permitirá "recuperar y fortalecer nuestra identidad".
Reforma de madrugada
En altas horas de la noche, la Constituyente ecuatoriana, que sometía el proyecto de nueva Constitución a votación definitiva el jueves, reconsideró la cuestión de las lenguas indígenas como idiomas oficiales, tema que había sido rechazado en anteriores oportunidades y que había provocado división al interior del bloque del gobierno, que tiene mayoría propia al contar con 78 asambleístas en la Asamblea de 130 miembros.
Según el texto que había sido aprobado hasta el sábado pasado, la propuesta de que los idiomas ancestrales sean oficiales se había rechazado, reconociéndoselos sólo como "patrimonio cultural" del país, y de uso oficial solamente para nacionalidades y pueblos indígenas, como consta en la actual Constitución, vigente desde 1998.
La no inclusión de las lenguas indígenas como oficiales había sido defendida por el propio presidente Rafael Correa, quien consideraba esta propuesta como una "novelería", opinión que fue criticada por líderes indígenas que tildaron al mandatario de "racista" y le pidieron no hablar en quichua, como hace el mandatario en actos públicos.
Tras la nueva decisión tomada anoche, , el quichua, que había sido retirado el pasado sábado del proyecto constitucional que elabora la Asamblea, volvió a formar parte del texto, luego de duras críticas que surgieron de los grupos indígenas.
El texto dice: "El castellano es el idioma oficial del Ecuador; el castellano, el kichwa (quichua) y shuar (idioma de indígenas de la Amazonia) son idiomas oficiales de relación intercultural".
Además, señala que "los demás idiomas ancestrales son de uso oficial para las nacionalidades indígenas en las zonas donde habitan y en los términos que fija la ley. El Estado respetará y estimulará su conservación y uso".
No es suficiente
Marlon Santi, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), manifestó hoy, por su parte, su insatisfacción ante la decisión de la Asamblea Constituyente de incluir en el proyecto constitucional al quichua como un idioma oficial de la interculturalidad.
Efectivamente, Santi dialogó con el canal ecuatoriano Teleamazonas, en una entrevista en la que manifestó que la propuesta indígena era que el quichua sea reconocido como "idioma oficial" sin ningún otro agregado, por lo que al comentar sobre la decisión de la Asamblea indicó que esta "no satisface (porque) está intermedio".
No obstante, reconoció que "es un paso adelante" y anunció "que harán madurar" su propuesta a futuro, al tiempo de calificar como "un paso muy importante que Ecuador haya reconocido esto".
Santi aceptó que sería complicado instaurar el quichua como idioma oficial, pero habló de que una Ley secundaria que se debería hacer en el futuro podría reglar cómo se debería aplicar el quichua en los diferentes espacios.
Advirtió que continuarán "criticando" las acciones de la Asamblea y apuntó que con miras al referendo aún no tienen una posición pues no saben "qué artículos están cambiando" en la redacción del texto final del proyecto de la Constitución.
El movimiento indígena, señaló Santi, solo asumirá una decisión respecto a la nueva norma constitucional tras diferentes reuniones en las que analizarán el texto completo.
El texto final de la Constitución, propuesto por la Asamblea Constituyente ecuatoriana, deberá ser sometido a referéndum el 28 de septiembre para que la ciudadanía lo apruebe o rechace.
Acceda al texto constitucional ecuatoriano, en versión previa a la modificación de hoy (Gentileza El Comercio):
