El gobierno de Rafael Correa está casi seguro que en el ataque contra la base de las FARC en Angostura, el ejército de Colombia ejecutó sumariamente a guerrilleros heridos e ilesos, entre los que se encuentra el ecuatoriano Franklin Aisalla, quien tenía vínculos con la agrupación rebelde.
Esas fueron las conclusiones que arrojó una autopsia practicada a cuatro cadáveres, cuyos resultados fueron expuestos en Carondelet. El examen fue realizado por los forenses franceses Berthand Ludes y Tania Delabaude, así como por un grupo de médicos ecuatorianos.
Según los resultados hechos públicos de la autopsia, Aisalla no murió como resultado de una herida de bala en el dorso, de la onda expansiva o esquirlas de bombas, sino por una fractura del cráneo, supuestamente causada con un objeto contundente.
En este sentido, Fernando Bustamante había transmitido a la prensa la información de que las autopsias a los 19 cadáveres -que soldados ecuatorianos recuperaron del campamento de la guerrilla marxista- habían revelado que cuatro personas fueron rematadas con disparos por la espalda cuando aún estaban con vida. "No se puede descartar que se haya tratado de ejecuciones de personas que estaban heridas o, incluso, ilesas", afirmó.
Dichos cadáveres –entre los que se encuentran los pertenecientes al ecuatoriano, a cuatro mexicanos (ya sepultados en su país) y a Raúl Reyes- aún no fueron repatriados a Colombia a pesar de una petición del fiscal de Ecuador, Washington Pesántez.
Más denuncias
Entretanto, la ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador, dijo que "esta información es fundamental para las autoridades ecuatorianas para determinar las responsabilidades y, con toda claridad, la real causa de la muerte" de cada una de las víctimas. Señaló que Quito investiga para tratar de determinar "el momento en que se produjo cada muerte" y que "pediremos la información absolutamente detallada de cómo se realizó la incursión".
Salvador reveló que el pedido de información será dirigido a Colombia por intermedio de la OEA, actor interviniente de relevancia durante la grave crisis entre las dos naciones y cuyo secretario general, José Miguel Insulza, realiza gestiones para que se restablezcan las relaciones, rotas por Quito en protesta por la violación de la soberanía nacional.
El ministro de Gobierno (Interior), Fernando Bustamante, anotó a su vez que Aisalla, quien presenta un disparo no letal, murió a causa de una "serie de golpes que recibió con objeto contundente en la nuca (...) que provocó un trauma cráneo-encefálico mortal". "Estaba ileso hasta que recibió el disparo y estaba lo suficientemente sano, a pesar del disparo, para estar arrodillado cuando fue muerto", expresó el funcionario, apuntando que "no sabemos si salió vivo o muerto" de Ecuador.
Rafael Correa, presidente ecuatoriano, había anunciado el sábado pasado la inminente presentación de nuevas demandas contra Colombia por "aspectos terriblemente graves" sobre la incursión, descubiertos con ayuda de dos forenses franceses. "Esta semana se conocerán nuevos datos tremendamente serios sobre el problema con Colombia, sobre la incursión, y nos reservamos seguir con las demandas internacionales", declaró entonces.
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