Los 109 países que participan, desde el 19 de mayo, de la conferencia en Dublín se han puesto de acuerdo este miércoles sobre el contenido de una convención que prohíba las bombas de racimo o con submuniciones, afirmó una portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores irlandés.
El tratado, no obstante, ha sido negociado sin la participación de los principales productores y usuarios de este tipo de armas (Estados Unidos, Israel, Rusia, China, India y Pakistán), que se oponen a su prohibición.
El gobierno irlandés presentará en Dublín este viernes el texto final, que ratificarán los países firmantes en una ceremonia que se celebrará en Oslo el próximo 2 de diciembre.
El acuerdo establece "prohibir, bajo cualquier circunstancia, el uso, desarrollo, fabricación, adquisición y almacenamiento" de las bombas de racimo.
Igualmente, los estados firmantes se comprometen a no "ayudar, promover o incitar a nadie a participar en cualquier actividad prohibida a un Estado parte en virtud de la presente Convención", según el proyecto normativo que ha circulado en la sede de la Conferencia.
La bomba racimo es un armamento que cuando explota se abre en el aire dispersando submuniciones y que, al caer, no distingue entre los objetivos, alcanzando, en un 98 por ciento de las ocasiones, a civiles.
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha sido el primero en anunciar que su ejército eliminará definitivamente su arsenal. causantes de miles de muertes en todo el mundo. "Hemos decido ponerlas fuera de servicio. Creo que es un gran paso para hacer del mundo un lugar más seguro", ha dicho Brown desde su residencia oficial de Downing Street en Londres.
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