Al menos 17 guerrilleros murieron este domingo cuando las tropas tomaron varios búnkers de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) en una ofensiva en la región norteña de Weli Oya, según Defensa.
Los últimos combates ocurrieron después de que el Ejército culpó a los rebeldes de dos ataques idénticos con autobuses bomba, que dejaron 24 civiles muertos el viernes pasado.
En un comunicado, el Ejército reivindicó la toma de cinco puntos estratégicos alrededor de la base tamil 'Uno Cuatro', a pesar de la fuerte resistencia de los rebeldes.
El portavoz del Ejército, brigadier Udaya Nanayakakra, dijo que los soldados capturaron cinco refugios rebeldes y mataron a nueve combatientes en Mannar Aalankulam. Agregó que dos soldados también murieron en los enfrentamientos.
Otros 30 rebeldes y seis soldados fallecieron en combates durante el fin de semana en los distritos de Jaffna, Vavuniya, Polonnaruwa y Mannar, al norte del país, dijo el Ejército.
Defensa informó de la muerte de siete soldados y la desaparición de otro, mientras que 19 militares resultaron heridos en los enfrentamientos, que todavía continúan.
Además, otros once guerrilleros del LTTE y un soldado murieron este domingo en choques esporádicos registrados en las regiones norteñas de Mannar y Vavuniya.
Un portal afín a los rebeldes, www.puthinam.com, aseguró que los 'tigres' tamiles han iniciado una 'fiera contraofensiva en Weli Oya'.
El mismo portal aseguró que hasta el momento han muerto en la operación quince soldados, y que otros 25 han resultado heridos.
El portal no dio detalles de víctimas rebeldes y el Ejército negó la atribución de los insurgentes.
Una confirmación independiente de las bajas en los campos de batalla es imposible debido a la falta de acceso y ambas partes son conocidas por exagerar las pérdidas de sus adversarios.
Los 'tigres' tamiles luchan desde hace más de dos décadas para conseguir un Estado independiente en las regiones del este y del norte del país, donde la etnia tamil es mayoritaria, frente a la cingalesa que domina el resto de la isla del Índico.
El pasado 16 de enero,
el Gobierno rompió unilateralmente los acuerdos de alto el fuego suscritos en 2002 y devolvió al país al estado de guerra, aunque en realidad los combates entre el Ejército y la guerrilla eran ya constantes.
Analistas comentan que el Ejército lleva ventaja en la última fase de la guerra de 25 años debido a su poderío aéreo y fortaleza en números, pero aún no pueden predecir quién ganará la contienda.