China dijo que una posible reunión entre el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el Dalai Lama dañaría la confianza entre ambos países, que ya están enfrentados por la venta de armas de Washington a Taiwán.
Zhu Weiqun, un Viceministro del Departamento del Frente del Trabajo Unido del gobernante Partido Comunista Chino, dijo en una conferencia de prensa que su Gobierno se opondría vehementemente a un encuentro entre Obama y el Dalai Lama, el líder tibetano exiliado al que Pekín considera un separatista peligroso.
"Si eso llega a ocurrir, entonces China se opondrá firmemente como siempre", dijo Zhu, cuyo departamento maneja la política del partido en temas étnicos y religiosos, sobre la posible reunión.
La reunión "estaría totalmente enfrentada a las prácticas internacionales aceptadas y socavaría gravemente las bases políticas de las relaciones chino-estadounidenses", agregó.
Hubo especulaciones generalizadas sobre que Obama se reunirá con el Dalai Lama cuando el monje budista tibetano visite Estados Unidos en los próximos meses. La Casa Blanca no confirmó públicamente tal reunión.
Pero incluso un breve encuentro simbólico entre el líder de Estados Unidos y el Dalai Lama provocaría la ira de Pekín, que recientemente amenazó con sanciones contra firmas de Estados Unidos por la propuesta de vender 6.400 millones de dólares en armas a Taiwán, la isla que China trata como una provincia separatista ilegítima.
Estados Unidos cambió su reconocimiento diplomático de Taipei a Pekín en 1979, adhiriendo a la idea de "una China". Pero sigue siendo el principal socio de Taiwán y está obligado por el Acta de Relaciones con Taiwán de 1979 a ayudar a la defensa de la isla.
Estados Unidos y China, respectivamente la primera y tercera mayor economía del mundo, también se enfrentaron recientemente debido a políticas comerciales, de monedas y por los controles a internet.
"Si el líder de Estados Unidos escoge en esta oportunidad reunirse con el Dalai Lama, eso dañará la cooperación y la confianza entre nuestros dos países, ¿cómo ayudará eso a Estados Unidos a superar la actual crisis económica?", dijo Zhu.
China se tornó cada vez más enérgica a la hora de oponerse a las reuniones entre el Dalai Lama y líderes extranjeros, especialmente después de los violentos disturbios en áreas tibetanas en marzo del 2008. Presidentes de Estados Unidos se reunieron anteriormente con él.
El Dalai Lama dice que quiere un alto nivel de genuina autonomía para su patria, desde la que huyó en 1959. China dice que sus demandas equivalen a presionar por la independencia declarada.
China fue anfitriona recientemente de negociaciones con enviados del Dalai Lama, pero poco se logró en ellas.