Las acusaciones coinciden con el diálogo entre el gobierno chino y los representantes del Dalai Lama para resolver la crisis del Tíbet.
Tempa Tsering, representante del Dalai Lama en Nueva Delhi, calificó hoy las acusaciones de las autoridades chinas que vinculan al Congreso de la Juventud Tibetana con Al Qaeda de "absolutamente infundadas" y carentes de pruebas.
"Es una acusación que no tiene credibilidad. Es muy desafortunado que una gran potencia como China esté haciendo una acusación de ese tipo sin pruebas. El mundo no tomará esas acusaciones en serio", dijo Tsering, citado por la agencia india IANS.
Naturaleza pacífica
Además, el enviado del líder espiritual tibetano aseguró que los tibetanos son "pacíficos y no violentos por naturaleza y no tienen nada que ver con el terrorismo" y agregó que la acusación china es una "propaganda escandalosa".
Asimismo, destacó que la lucha de los tibetanos por la independencia es una de las "pocas" que no se basa en actos violentos.
Acusaciones anteriores
No es la primera vez que las autoridades de Pekín lanzan cruces contra las organizaciones tibetanas en el exilio.
El Ejecutivo chino ya había asegurado anteriormente que Tsewang Rinzin, presidente del Congreso de la Juventud Tibetana, fue el encargado de buscar financiación para las revueltas de marzo en Lhasa.
El pasado 10 de marzo, monjes budistas secundados por la población civil protagonizaron protestas tanto en Lhasa, la capital de la Región Autónoma del Tíbet, como en las provincias vecinas de Sichuan, Gansu y Qinghai para recordar el aniversario de la fracasada rebelión de 1959 que costó el exilio del Dalai Lama, acogido en la India.
Esas protestas desembocaron en unos disturbios en los que, según el Gobierno chino, murieron unos veinte civiles, mientras el tibetano en el exilio denunció 203 muertos.