"No buscamos nuestra independencia", subrayó el Dalai Lama al iniciar una visita de cinco días por Alemania. "En vista de que tenemos una herencia multicultural y una rica tradición budista, necesitamos una genuina autonomía".
El jefe de los tibetanos se opuso tajantemente a la actitud que el gobierno central chino tiene en relación a los disturbios en el Tíbet y a sus simpatizantes en otras partes del país.
"Las manifestaciones están ocurriendo en el Tíbet y en China y algunas son reprimidas, lo cual es muy triste", señaló.
El Dalai Lama señaló que el objetivo de su visita es fomentar los valores humanos y la armonía religiosa.
"He tenido una amistad cercana con el pueblo alemán, y en mi viaje me gustaría informar y explicar sobre la situación en Tíbet", indicó. Afirmó además haber visitado el país europeo desde 1973.
El ganador del premio Nobel de la Paz de 1989 señaló que Tíbet y China comparten un "patrimonio universal" y reconoció la preocupación de los alemanes sobre los recientes disturbios en el Tíbet.
Esperanzado en hallar un punto de partida común para las conversaciones futuras entre los líderes tibetanos y el gobierno de China, el Dalai Lama dijo que esperaba que haya “mayor seriedad sobre ese particular en nuestras reuniones a fin de que lleguemos a un entendimiento más constructivo".
En una entrevista con la cadena ZDF de la televisión alemana el jueves por la noche, el Dalai Lama anunció que sus representantes tendrán más conversaciones con el gobierno de China en los próximos meses.
Roland Koch, gobernador del estado de Hesse, le dio la bienvenida al Dalai Lama y dijo que aunque Alemania está contenta de que las Olimpíadas se realicen en China, aún tiene cuestionamientos en torno a la trayectoria de Beijing en el respeto a los derechos humanos.
Indicó que Alemania ha tenido una larga relación con China y que es necesario "cierto valor para cambiar" con el fin de ayudar a problema tibetano, pero no será fácil.
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