"Desafortunadamente el espíritu olímpico no está siendo respetado en absoluto por las autoridades chinas en Tíbet", afirmó el Dalai Lama durante una entrevista para la televisión francesa TF1 cuando le preguntaron si la tradición de la tregua olímpica se estaba respetando.
En tal sentido, agregó que "hay restricciones en la circulación de información, censuras muy fuertes (...) Los civiles son arrestados a menudo, torturados violentamente hasta un punto en el que mueren. Es de verdad muy, muy triste".
El líder espiritual de los tibetanos se encuentra en una visita de dos semanas en Francia, centrada mayormente en compromisos religiosos. El pasado miércoles criticó en una reunión con legisladores franceses la actuación de China en Tíbet.
La visita ha provocado una polémica política en Francia, ya que los críticos del presidente Nicolas Sarkozy le han acusado de estar cediendo ante la presión china al no reunirse con el Dalai Lama.
Pero el líder espiritual si fue recibido por la principal rival de Sarkozy durante las últimas elecciones, la socialista Ségolène Royal, quien admitió sus intenciones de visitar Tíbet.
En ese encuentro, advirtió a la ex candidata presidencial que si su causa fracasa, los partidarios de la violencia saldrán reforzados. "La causa del Tíbet es una causa por la verdad y la justicia", dijo, al tiempo que agregó que "si el enfoque no violento fracasara, sería indirectamente un estímulo para los que propugnan la violencia".
Varios activistas extranjeros llevaron a cabo un número de protestas en Beijing para poner de relieve la represión a los tibetanos en la región del Himalaya pero el Dalai Lama apeló a sus partidarios para que no perturben el normal desarrollo de los Juegos.