Luiz Inácio Lula da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, presidentes de Brasil, Venezuela, Bolivia y Ecuador, respectivamente, dieron comienzo hoy en la ciudad de Manaos a una cumbre en la que se tocará como uno de los temas centrales la crisis financiera mundial.
Ni bien arribó a Brasil, el mandatario venezolano se expresó respecto a la respuesta que Sudamérica tiene que dar ante la crisis financiera que comenzó en EEUU: acelerar la creación del Banco del Sur.
"No podemos perder un día más en la activación del Banco del Sur, que es una propuesta que Venezuela hizo hace una década y cuya creación fue firmada en Buenos Aires hace un año, pero aún así, por razones técnicas y burocráticas, no se ha activado", afirmó Hugo Chávez.
"La mejor estrategia es la ofensiva. Hay que avanzar. Mientras se hunde el neoliberalismo tenemos que avanzar en la integración, y, de manera muy concreta, en el Banco del Sur", prosiguió el presidente venezolano. Luego añadió que se deben "fortalecer" los bancos y fondos de inversiones y "avanzar en convenios de financiación propia".
Chávez aseguró además que el precio del barril de petróleo "puede estabilizarse entre 85 y 90 dólares" por la crisis financiera internacional.
Bolivia presente
El presidente boliviano Evo Morales concurre a Manaos, invitado por su par brasileño Luiz Lula Da Silva, según informó oportunamente desde La Paz la Dirección de Prensa del Palacio de Gobierno.
En el encuentro, además de los temas recién citados, se tocarán las cuestiones relativas al proyecto para una vía comercial que una el Atlántico con el Pacífico, la situación interna boliviana, el ingreso de Caracas al Mercosur y cuestiones energéticas y de inversiones en la región.
En la reunión internacional se trabajará sobre el proyecto multimodal Manta-Manaos, a través del cual se pretende abrir una vía de acceso que una el Atlántico con el Pacífico.
Las negociaciones entre el gobierno de Evo Morales y la oposición boliviana será otro de los de los asuntos tratados en Manaos.
A raíz de los hechos violentos ocurridos el 11 de septiembre en el departamento de Pando y el Estado de sitio que impera en esa región, muchos ciudadanos bolivianos cruzaron la frontera hacia territorio brasileño para pedir refugio.
Lula y Morales tienen además pendiente inversiones prometidas por el brasileño en diciembre del año pasado para desembolsar en el sector petrolero boliviano.