|
La mayor delegación legislativa de Estados Unidos que visita la isla de gobierno comunista desde 1956 ha solicitado entrevistarse con el presidente interino Raúl Castro, que hace dos semanas dijo estar dispuesto a negociar con Washington.
La delegación está integrada por cinco legisladores demócratas y cinco republicanos, todos miembros del denominado Grupo de Trabajo sobre Cuba, que defiende en el Congreso la flexibilización del embargo y la eliminación de las restricciones para que los ciudadanos estadounidenses viajen a la isla.
El grupo fue creado hace varios años por el demócrata William Delahunt y el republicano Jeff Flake y ha llegado a tener 50 miembros, si bien la mayoría de las iniciativas que promovió en el pasado para favorecer los contactos con Cuba chocaron con la oposición de un Congreso dominado por los republicanos.
El cambio de correlación de fuerzas en el Congreso y el Senado de EE UU tras la reciente victoria demócrata también confiere relevancia especial a la visita. “Ahora es previsible que las propuestas que haga este grupo legislativo tengan más posibilidades de prosperar”, opinaba ayer un embajador latinoamericano.
Expertos en Cuba sostienen que, de concretarse, un encuentro con Raúl Castro podría marcar un punto de quiebre en las hostiles relaciones entre ambos países desde el inicio de la Guerra Fría.
La visita de tres días por parte de 10 congresistas de los partidos Republicano y Demócrata llega en medio de crecientes rumores de que Fidel Castro, de 80 años, estaría cerca de la muerte.
"Están interesados en conversar con funcionarios cubanos sobre la situación económica y política desde la transferencia del poder el 31 de julio", dijo una fuente de la delegación.
El grupo está encabezado por el republicano Jeff Flake y el demócrata William Delahunt, que han dicho que trabajarán el próximo año en el Congreso por la flexibilización de las restricciones de viaje y el envío de remesas familiares a Cuba.
El gobierno del presidente George W. Bush, que se opone a una "sucesión dinástica" entre los hermanos Castro, rechaza negociar con Cuba mientras no haya una reforma en el sistema unipartidista de la isla.
El subsecretario de Estado para asuntos interamericanos, Tom Shannon, el principal diplomático de Estados Unidos para América Latina, criticó el miércoles lo que calificó de un endurecimiento de la represión a los disidentes desde que Raúl tomó el poder.
"En realidad, el régimen se ha endurecido y vuelto más ortodoxo y no está en posición de indicar de ninguna forma significativa qué dirección tomará después de Fidel", dijo Shannon.
Los legisladores, que estarán en Cuba hasta el domingo, han concertado una amplia agenda de entrevistas: el Canciller, Felipe Pérez Roque; el Presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón; el ministro presidente del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón; la ministra de Industria Básica, Yadira García, y Pedro Pérez, presidente de Alimport, la compañía cubana que concentra todas las importaciones de alimentos y que en los últimos años ha comprado más de 1.000 millones de dólares de productos estadounidenses, aprovechando una de las escasas grietas del embargo.
La entrevista con Raúl Castro, solicitada por los congresistas, todavía no ha sido confirmada por las autoridades, pero se da por seguro que se celebrará.
La delegación se reunirá además con el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, y está previsto algún tipo de contacto con miembros de la oposición.
|