El Parlamento cubano se reunió por primera vez desde la elección de Raúl Castro como presidente, para evaluar las medidas con las que el general busca combatir los problemas en la economía.
La silla de Fidel Castro, que cumplirá este mes dos años sin aparecer en público debido a una enfermedad no revelada, permanecía simbólicamente vacía junto a Raúl Castro en el Palacio de las Convenciones en La Habana donde se reúne el Parlamento.
Raúl Castro fue recibido con un fuerte aplauso por los 600 miembros de la Asamblea Nacional.
El presidente encabezó el jueves una inusual reunión conjunta del Consejo de Estado y del Buró Político del gobernante Partido Comunista, las dos máximas instancias políticas del país.
"Entre otros temas, analizó asuntos relacionados con la situación económica y social del país, sobre todo los vinculados con la producción de alimentos y la elevación de la eficiencia en las ramas principales de la actividad productiva y los servicios", dijo el diario oficial Granma.
Desde que asumió la presidencia el 24 de febrero, Raúl Castro eliminó algunas prohibiciones que agobiaban a los cubanos, como, por ejemplo, las de comprar teléfonos móviles u hospedarse en hoteles.
Según debates sostenidos esta semana por varias comisiones del Parlamento, el Gobierno deberá hacer ajustes económicos y apretar el cinturón para asimilar el aumento de los precios del petróleo y los alimentos que importa.
Además, los diputados analizarán también el viernes un proyecto de ley para ampliar en cinco años la edad de jubilación, en respuesta al envejecimiento de su fuerza laboral.