El presidente de Cuba, Raúl Castro, sin citar el número de beneficiados con la medida, precisó ante el plenario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) que la pena capital les será conmutada a algunos condenados por penas de 30 años y a otros con cadena perpetua.
"Se ha adoptado esta decisión no por presiones sino por acto soberano en consonancia con la conducta humanitaria y ética que caracteriza a la revolución cubana desde sus inicios", afirmó Raúl, que asumió el cargo el pasado 24 de febrero en lugar de su hermano Fidel, enfermo desde julio de 2006.
Señaló que se estudia el caso de un cubano condenado por asesinato, además de los de un salvadoreño y un guatemalteco, vinculados con atentados en 1997 en La Habana, de los que se responsabiliza al anticastrista Luis Posada Carriles, en libertad en Estados Unidos.
"Los sancionados en su mayoría cometieron delitos comunes de máxima gravedad, esencialmente contra la vida. Son crímenes que si volviéramos a enjuiciarlos resultaría difícil no aplicarles la misma pena", dijo Castro, que también anunció la realización del VI Congreso del PCC para el segundo semestre de 2009, el primero desde 1997.
La conmutación de las condenas "no significa que suprimamos la pena capital del Código Penal", dijo al justificar la medida para actos de terrorismo y otros crímenes graves, y señalar que la mayoría de la población es favorable a su aplicación.
"En diversas ocasiones hemos discutido sobre el tema y siempre ha prevalecido el criterio de que las actuales circunstancias no podemos desarmarnos frente a un imperio (Estados Unidos) que no cesa de acosarnos y agredirnos", expresó.
En ese sentido, recordó que Cuba no ejecuta la pena capital desde el fusilamiento el 11 de abril de 2003 de tres hombres que nueve días antes habían secuestrado una lancha con 50 pasajeros, y amenazaron a la tripulación con armas para ir hacia Miami.
Según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), ilegal pero tolerada por el gobierno, en Cuba "hay entre 40 y 50 condenados a muerte".
En septiembre de 2007, un tribunal militar condenó a dos soldados a cadena perpetua, y a otros dos reclutas y un civil a 30, 25 y 15 años de prisión por el fallido secuestro de un avión que dejó dos muertos en mayo de ese año, manteniendo la moratoria de pena de muerte.
"Aún cuando la pena de muerte esta prevista en nuestra legislación (...) Cuba comprende y respeta los argumentos del movimiento internacional que propone su eliminación o moratoria", manifestó.
Pero, añadió, "sería ingenuo e irresponsable renunciar al efecto disuasivo que provoca la pena capital en los verdaderos terroristas, mercenarios al servicio del imperio porque pondría en peligro la vida y la seguridad de nuestro pueblo".
Raúl Castro señaló asimismo que su hermano Fidel "es favorable a eliminar cuando existan las condiciones propicias la pena de muerte por cualquier tipo de delito".
Desde que asumió el poder de forma interina en 2006 y más concretamente en el último mes y medio como presidente, Raúl Castro emprendió una serie de cambios, siempre bajo el sistema comunista.
El nuevo presidente, de 76 años, emprendió una reforma en la agricultura y comenzó a eliminar prohibiciones y limitaciones que pesan sobre los cubanos, permitiéndoles el acceso a hoteles, la compra de ordenadores, DVD y microondas y contratar telefonía móvil.