El embajador cubano en Alemania, Gerardo Peñalver, presentó ante el gobierno alemán su rechazo a la próxima visita a Berlín de Caleb McCarry, nombrado Coordinador de la Transición en Cuba por el presidente estadounidense, George W. Bush.
“Rechazamos esa visita a Berlín y se lo hemos hecho conocer a las autoridades alemanas por los canales diplomáticos y oficiales establecidos”, dijo el diplomático en entrevista con la agencia de noticias Dpa. “Anteriormente les habíamos manifestado nuestra preocupación”.
“El señor McCarry encarna un mandato ilegal violatorio del derecho internacional ya que su función es trabajar por provocar un cambio en el régimen de Cuba”, denunció.
El Coordinador de la Transición en Cuba recibió 60 millones de dólares, a los que se suman otros 200 millones “para la labor de subversión y desestabilización en Cuba”, añadió el Embajador en el encuentro mantenido en su residencia de la capital alemana.
“Creemos que estamos en nuestro derecho de denunciar públicamente esta maniobra y esta patraña dirigida a sabotear los esfuerzos que Cuba ha realizado en los últimos meses para mejorar el clima con la Unión Europea”, recalcó en un intento por que la opinión pública conozca el caso.
Ese “aborrecible personaje”, que visitará Berlín mañana jueves, “encarna el mandato del Plan Bush, que persigue transformar a la isla en una neocolonia de los EEUU”. “Es inadmisible, nosotros lo condenamos y rechazamos”, insistió.
El llamado Plan de Transición elaborado por la Casa Blanca constituye “un proyecto macabro” que contempla la ocupación de Cuba y la transformación de todos sus sistemas, su economía, sus servicios, la privatización de todos los sectores, la persecución de los comunistas y hasta la alfabetización, algo que según Peñalver, el país liquidó ya en 1961.
El embajador de Cuba recordó que su país está trabajando intensamente en el proceso de mejora de las relaciones con la UE, un proceso en el que según dijo, “España está jugando un papel muy importante, pues fue el primer país que se distanció públicamente de la política de sanciones diplomáticas de la UE”.
El representante de la isla Caribeña indicó que eso es precisamente lo que quiere sabotear el presidente Bush “mandando a su testaferro a Europa a presionar a los gobiernos europeos para obstaculizar el proceso de normalización de las relaciones”.
En ese sentido, recordó que al término de la Presidencia europea de Eslovenia en junio, se reevaluará el tema de las sanciones diplomáticas a Cuba.
Además, mostró su esperanza en que, con la Cumbre Unión Europea-América Latina que se celebrará en mayo en Lima, se avance en la recuperación de las relaciones entre Cuba y los 27 miembros de la UE.
“Bush va a terminar su mandato con la tristemente célebre condición de ser el décimo presidente de los EEUU que ha tratado de eliminar la Revolución y ha fracasado”, agregó.