Posada Carriles, un exiliado cubano de 79 años, que está acusado de terrorismo por los Gobiernos de Cuba y Venezuela, hace ya casi un año que se encuentra en libertad condicional en EEUU, en donde estuvo detenido desde mayo de 2005 por violar las leyes migratorias del país.
La Habana y Caracas acusan a Posada Carriles de planear un atentado con bomba contra un avión de Cubana de Aviación en 1976, que causó la muerte de 73 pasajeros.
Cuba sostiene además que Posada Carriles estuvo detrás de una serie de atentados con bombas en varios hoteles de La Habana en 1997, en uno de los cuales falleció un turista italiano, e involucrado en los preparativos para "asesinar" al líder cubano Fidel Castro en Panamá, en el año 2000.
"El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia la cómplice inacción del gobierno de EEUU y la protección otorgada por la Administración del presidente George W. Bush a Luis Posada Carriles," dijo el jueves la cancillería cubana en una declaración.
El caso de Posada Carriles genera controversias, incluso en EEUU, donde algunos sectores han considerado que afecta la credibilidad de Washington en su lucha contra el terrorismo internacional.
"Mientras insiste (EEUU) en presentarse como el líder de su autoproclamada 'guerra contra el terrorismo', el gobierno continúa ignorando la solicitud de extradición de Posada, presentada el 15 de junio del 2005 por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela", señala el comunicado publicado en el diario oficial cubano Granma.
Cuba dijo también que "el presidente George W. Bush se niega a procesarlo como lo que realmente es, un terrorista, con lo cual viola descaradamente su propia legislación y sus obligaciones internacionales."
El Gobierno cubano dijo además que EEUU no ha acusado a Posada por sus actos terroristas, a pesar de que dispone de todas las pruebas que le suministró a Washington desde el año 1998.