En el acto organizado por el gobierno en la Plaza de Mayo, la presidenta argentina, Cristina Fernández ofreció un discurso en que ratificó las medidas implementadas por el gobierno la semana pasada y que desataron un contundente rechazo del campo.
La mandataria hizo un llamado masivo a todos los sectores a unirse a sus políticas y solicitó la colaboración de absolutamente todos para seguir adelante con su modelo de país.
Fernández convocó a todas las agrupaciones a realizar un gran esfuerzo para terminar con el desabastecimiento, generado tras 20 días de paro del campo, y solicitó el compromiso de los que “aun creen que es bueno cortar caminos para que no pasen alimentos para que adviertan el mal que están haciendo”, aludiendo a las cuatro organizaciones rurales que llevan adelante la medida de protesta.
Una Plaza de Mayo colmada por agrupaciones sindicales y organizaciones sociales fue el auditorio para el acto convocado desde el oficialismo para apoyar la acción de gobierno de la presidenta, en relación a la política de retenciones móviles a las exportaciones del agro.
En un discurso que duro casi media hora, Cristina Fernández agradeció a los que asistieron para “defender al país”, no apoyando, según su percepción, a ningún “color o partido político”. Perpleja por las dificultades que enfrentó en apenas 100 días de mandato, exclamó ante los asistentes: “Nunca vi en tan poco tiempo, tantos ataques, ofensas e insultos a un gobierno elegido por la voluntad popular”.
El del día de hoy fue el cuarto discurso de la presidenta argentina desde que estallara el conflicto con el campo, en un acto cuyo lema convocatorio fue “Contra el lock out y el desabastecimiento, por la construcción de un país para todos”.
Sin modificar las propuestas enunciadas ayer lunes por el ministro de Economía argentino y ante la firmeza de la protesta del sector agropecuario, solicitó "a todos, aún a los que agravian e insultan, sólo les pido que si les hace feliz agraviarme sigan haciéndolo, pero no agravien al pueblo. Dejen las rutas libres para que los argentinos accedan a sus alimentos, los comercios a sus mercaderías, las fábricas a sus insumos".
Luego, volvió a relacionar el conflicto con el campo con el clima anterior al gobierno militar argentino que tomó el poder en 1976. “Tal vez muchos no lo recuerdan, pero un 24 de febrero de 1976 también hubo un lock out patronal. Las mismas organizaciones que se jactan y desabastecen al pueblo fueron las mismas que lo realizaron”, señaló en ese sentido Fernández, haciendo un paralelismo histórico.
Hoy al mediodía, en vistas a la posibilidad que las partes en el conflicto no lleguen a un acuerdo, el gobierno implementó una restricción para exportar carne, para garantizar el abastecimiento interno.
En una medida que recrudece el clima del conflicto con el agro, el gobierno argentino suspendió las exportaciones de carne, bloqueando el envío de 50 contenedores por un valor cercano a los 200 millones de dólares, ubicados en las terminales 1, 2 y 3 del Puerto de Buenos Aires, según indicaron fuentes del sector cárnico exportador.
Los directivos de los frigoríficos que exportan se reunieron con el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para conocer los detalles de la medida. La disposición sería de carácter administrativo y aparentemente temporal.