Irán anunció el domingo planes para construir 10 nuevas plantas de enriquecimiento de uranio en una gran expansión de su programa atómico, justo dos días después de que el organismo de control nuclear de la ONU lo reprimiera por llevar adelante su proyecto en secreto.
El gobierno del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad ordenó el domingo poner en marcha las obras de construcción de cinco sitios ya seleccionados para plantas de enriquecimiento y buscar lugar para otras tantas, según medios de comunicación oficiales.
El objetivo final es que Irán esté en condiciones de conseguir 20.000 megavatios de energía atómica. El presidente Mahmud Ahmadinejad sostuvo durante la sesión que para lograrlo Irán necesita contar con 500.000 centrifugadoras, preferentemente de nueva generación y alta velocidad.
Ahmadinejad también rechazó la reciente resolución emitida por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en la que se critica a Teherán. Irán no permitirá que nadie lo prive de sus derechos nucleares, advirtió.
El presidente del Parlamento, Ali Lariyani, había puesto en duda horas antes que Teherán siga cooperando con el organismo debido a esa resolución.
En caso de que la "ridícula política de ’palo y zanahoria’" continúe, señaló, "nosotros adoptaremos a cambio una nueva política y reduciremos considerablemente la cooperación con el OIEA".
La Junta de Gobernadores del organismo aprobó el viernes en Viena una resolución contra Irán, en la que se exige al país que detenga la construcción de la nueva planta nuclear en Fordo y que se muestre más cooperativo. Teherán amenazó inmediatamente después con consecuencias y calificó la resolución como un "acto hostil".
El embajador iraní ante el OIEA, Ali Asghar Soltanieh, declaró el sábado que la resolución no tendría consecuencia alguna sobre el programa nuclear iraní.
Irán reducirá la cooperación a lo mínimo, dijo Soltanieh a la agencia de noticias Khabar, y sólo se atendrá a las directrices del tratado contra las armas nucleares. Ello implicaría que los supervisores del OIEA sólo podrían inspeccionar las plantas atómicas iraníes con una autorización previa.