William Burns, el tercer diplomático más importante del país, acudirá a las conversaciones con el enviado iraní, Said Jalili, en Suiza el sábado, las cuales buscan convencer a Teherán a que suspenda sus actividades que pudieran derivar en el desarrollo de armas atómicas, le dijo a la AP un alto funcionario de Estados Unidos.
La decisión del gobierno norteamericano marca un cambio con relación a las políticas pasadas del gobierno de George W. Bush, se enteró The Associated Press.
Los contactos oficiales entre Irán y Estados Unidos son extremadamente infrecuentes, y aunque Washington forma parte de un esfuerzo de seis naciones para que Irán deje de enriquecer y reprocesar uranio, el gobierno estadounidense ha evitado los contactos con Teherán en torno al asunto.
El alto funcionario estadounidense, que habló a condición de guardar el anonimato antes del anuncio formal de los planes de Burns -lo cual se espera para el miércoles-, reconoció un cambio en la forma en que el gobierno está manejando el asunto, pero enfatizó que Burns no se reunirá por separado con Jalili y no negociará con él.
"Este es un evento que sólo se realizará esta vez y él estará allí para escuchar, no para negociar", señaló el funcionario.
La reunión en Ginebra estará encabezada por Javier Solana, representante de política exterior de la Unión Europea, el cual busca una respuesta definitiva de los iraníes a una oferta de incentivos que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania les presentaron el mes pasado.