Laura Chinchilla Miranda, política socialdemócrata de 50 años, del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), se convertirá en la primera mujer que ocupe la presidencia de Costa Rica, tras vencer en las elecciones generales al centroizquierdista Ottón Solís, quien sorpresivamente arrebató el segundo lugar a Otto Guevara, el candidato del ala más conservadora del espectro político local.
Con 56% de votos contabilizados, Chinchilla tenía 46.8% de sufragios contra 24.6 de Solís y 21.3 de Guevara, en unos comicios donde otros seis candidatos buscaron la jefatura de Estado y de gobierno en este país centroamericano.
Con esos resultados (más de 40% de los votos válidos), la candidata que milita en el partido que dominó la escena política costarricense y al que pertenece también el actual Presidente, Oscar Arias, evitará medirse en segunda vuelta con su más cercano seguidor.
No había transcurrido ni una hora desde que el Tribunal Supremo de Elecciones difundió el primer boletín de datos cuando Solís y Guevara reconocieron su derrota ante Chinchilla, quien ocupó la vicepresidencia del país del 8 de mayo de 2006 al 8 de octubre de 2008, cuando renunció para preparar su campaña proselitista. Los dos felicitaron a su contrincante y se refirieron a ella como "nuestra próxima Presidenta".
"Ahora me toca justificar la confianza (de los votantes), actuando con honestidad y absoluta independencia de criterio y con la mirada puesta en el interés de mi país", dijo la virtual Presidente electa ante simpatizantes celebraron su triunfo. Asumirá el cargo el 8 de mayo para un periodo de cuatro años.
Chinchilla, hija de un político que fue 15 años controlador general de la República (1972-1987), se desempeñó también como Ministro de Justicia en el Gobierno de Arias y cuenta con amplia experiencia en temas de seguridad pública y control de drogas.
Durante su campaña propuso fortalecer el gasto en estas materias en un país que desde 1948 suprimió las fuerzas armadas, pero enfrenta cada vez más problemas de violencia y delincuencia organizada.
Las cifras oficiales mostraron que el abstencionismo es de alrededor de 32%, lo que significa un leve descenso de dos puntos porcentuales respecto de la situación de 2006. Para los comicios, que transcurrieron sin incidentes, se registraron 2.800.000 electores, en una nación de 4.250.000, que en 2009 sufrió su primera recesión en 27 años.
Antes de acudir a las casillas electorales, la mayoría de los candidatos se presentaron en la misa de las siete de la mañana en la catedral de San José. Los ciudadanos también eligieron dos vicepresidentes, 57 diputados a la Asamblea Legislativa unicamaral y 81 gobiernos municipales.