Si bien en los sondeos de opinión pública aún el 47% de los ecuatorianos votantes no definió su voto, Rafael Correa escaló muchas posiciones. Desde un 5% en diciembre, pasó a tener, esta semana, un 26% con lo que se ubica en la cabeza de la lista de la intención de voto. Con estos resultados, Correa estaría superando al izquierdista moderado León Roldós, al empresario Álvaro Noboa y la derechista Cynthia Viteri.
Si bien los datos preliminares son alentadores, aún no son suficientes para consagrarse vencedor en las elecciones que se realizarán el 15 de octubre. Para ganar en primera vuelta el candidato deberá obtener un 40% de los votos o una diferencia del 10% respecto a los demás contendientes. Si ningún candidato obtiene esa ventaja, la segunda vuelta se realizará el 26 de noviembre.
Según datos de los encuestadores, los demás candidatos se encuentran en una situación más desventajosa. El sondeo divulgado ayer por la firma Cedatos, la candidatura de Roldós ya llegó a un pico, se estancó y comenzó su descenso, la de Noboa sube y la de Viteri se desplomó.
Perfil del candidato
Correa provino del Ministerio de Economía del gobierno actual, de Alfredo Palacio, al cual renunció para luego dedicarse a formar su coalición de partidos. Bajo el lema 'La patria vuelve', a la cabeza de la Alianza País, se convirtió en duro crítico de la injerencia de Estados Unidos, de la dolarización de la economía y del neoliberalismo.
Con un perfil nacionalista y duros cuestionamientos a la clase política, el candidato asegura que no firmará el Tratado de Libre Comercio, no renovará el Convenio para la ocupación estadounidense del puesto de apoyo antinarcóticos en la Base de Manta, habló de la moratoria de la deuda externa y de que convocará a Asamblea Constituyente para reformar al Estado.
El analista Fabián Corral comentó que "Correa, con un discurso hábil que evidencia un alineamiento con el proyecto ideológico regional que involucra a Venezuela, Bolivia y Argentina, ha logrado patear el tablero electoral haciendo propuestas enunciativas, pero sin explicar cómo las va a lograr". Los analistas explican que Correa logró un discurso que responde al descontento popular ante la inestabilidad de la institución presidencial. El propio ex presidente León Febres Cordero denunció que Correa está financiado directamente por Hugo Chávez.
Las encuestas
El mismo Febres manifestó que las encuestas de opinión no son confiables y que "están prostituidas". Por su parte el candidato Gilmar Gutiérrez sostuvo "Las únicas encuestas reales son las de carne y hueso que las sentimos en nuestro contacto con la gente que nos recibe en todo el país".
Observadores de la OEA
De la misma manera en que ocurrió en las elecciones de 2002, la Organización de Estados Americanos (OEA), enviará una delegación de observadores que fiscalizarán la transparencia del proceso electoral. A pedido del propio Presidente del país, Alfredo Palacio, esta delegación será más numerosa, estará integrada por 16 observadores, el doble que en 2002. Adicionalmente habrá 80 voluntarios internacionales que permanecerán observando el proceso en los tres días posteriores a su realización.
La misión de la OEA cuenta con la presidencia del ex canciller argentino Rafael Bielsa, quien ha realizado ya varias actividades en Quito en semanas pasadas, como entrevistas con los presidentes de los tribunales electorales y los candidatos presidenciales.
Bielsa tiene previsto reunirse este lunes con el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Carrión, y tener una nueva ronda de conversaciones con los postulantes presidenciales.
El tema de las reuniones será las denuncias de un eventual fraude electoral realizadas por los populistas Rafael Correa y Fernando Rosero, quienes asocian al ministro de Defensa, Marcelo Delgado, con el partido Socialcristiano, uno de los más fuertes de Ecuador, y creen que su presencia en el gabinete pone en riesgo la transparencia de los resultados.