"El primer objetivo" de la gira era "contrarrestar la campaña de desprestigio que el Gobierno colombiano" inició contra Ecuador para "justificar el ataque del 1 de marzo", dijo, en alusión al bombardeo colombiano de un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano en el que murieron, entre otros, el número dos de la guerrilla, Raúl Reyes.
Una campaña que se tradujo en los "famosos ordenadores", presuntamente encontrados en el campamento de Reyes, que "supuestamente nos relacionaban con las FARC" y que llevó a la prensa europea a presentar a Ecuador como "santuario" de esa guerrilla o decir que "hasta habíamos sido financiados" por ella.
"En este sentido la misión ha sido extremadamente positiva. El balance es muy favorable porque hemos notado con los Gobiernos e instituciones con los que hemos hablado la credibilidad que tiene el Ecuador y el cariño para nuestro país", afirmó en rueda de prensa Correa.
El presidente ecuatoriano aseguró que en su viaje a Madrid, Bruselas y París, "tan sólo diciendo la verdad" ha podido "contrarrestar en gran medida" la campaña "mediática" de Colombia.
Correa volvió a negar "toda validez" a los documentos que, según las autoridades colombianas, fueron hallados en los ordenadores y aseguró que no le interesa lo que digan Colombia o la Interpol, que analizó los aparatos y que difundirá mañana su informe.