Un nuevo episodio de tensión amenaza a la Región Andina, luego de que el Presidente de Ecuador, Rafael Correa anunciara ayer que, mediante la desclasificación de documentos secretos de la Inteligencia Ecuatoriana, se demostrará la política que desde su gobierno se ha seguido para detener el accionar de la guerrilla colombiana de las FARC en su territorio.
Con críticas a la actitud de Bogotá y sin miramientos protocolares, el nacionalista Correa afirmó en su programa de radio que, con la luz pública sobre estos documentos secretos “se van a derrumbar todas las mentiras de Uribe” en referencia a que el presidente colombiano ha acusado en numerosas ocasiones de colaborar con las FARC a los gobierno del Ecuador y Venezuela.
El ecuatoriano, responde así a las acusaciones que se le hicieran desde Bogotá, pues mediante la publicación de esta información hasta ahora clasificada, se pondría de manifiesto el accionar contra los grupos guerrilleros que se realizaba desde el Ecuador.
Las declaraciones de Correa abren un nuevo capítulo en las tensas relaciones entre Quito y Bogotá, luego de que en marzo militares colombianos ingresaron ilegalmente a territorio ecuatoriano para destruir un campamento de las FARC y matar al portavoz del grupo, Raúl Reyes.
La acción desató una crisis regional y alimentó una lluvia de acusaciones entre los dos países respecto a los mecanismos para desactivar a las FARC y sobre supuestos intentos de Correa de alcanzar un acuerdo con la guerrilla en apoyo a su plataforma política de izquierda.