El primer cohete surcoreano partió al espacio exterior después de un intento fallido y a pocos meses de que su rival Corea del Norte provocara disgusto entre la comunidad internacional por realizar su propia misión.
A poco tiempo del lanzamiento surgió un contratiempo, cuando las autoridades informaron que el satélite que transportaba el cohete no había entrado a la órbita deseada, según una investigación inicial.
El Ministro de ciencia y educación, Ahn Byong dijo a los reporteros que un grupo de científicos surcoreanos y rusos revisaban el problema. No estaba claro si esta situación ponía en peligro el éxito de la misión.
Corea del Sur había planeado originalmente que el cohete despegara en julio, pero retrasó el lanzamiento varias ocasiones por diversos desperfectos técnicos. El miércoles pasado canceló la misión a menos de 10 minutos de la hora fijada.
Pero hoy el cohete despegó desde el centro espacial de la isla de Oenaro, a unos 465 kilómetros al sur de Seúl.
Este es el primer lanzamiento espacial de Seúl en su territorio. Desde 1992, Corea del Sur puso en órbita 11 satélites en cohetes de fabricación externa y en plataformas en otros países.
El cohete, construido con asistencia rusa, transporta un satélite surcoreano que servirá para observar la atmósfera y el océano. Las autoridades surcoreanas esperan que impulse el intento del país por convertirse en una potencia espacial regional junto con China, Japón e India.
En cambio Corea del Norte había advertido que vigilaría la respuesta de Estados Unidos y los países vecinos ante el lanzamiento. En abril, Pyongyang afirmó que lanzó un cohete de multifase, o capaz de viajar miles de kilómetros, que supuestamente transportaba un satélite. Estados Unidos Japón y otros países condenaron el lanzamiento al que consideraron como una prueba de balística para misiles. El consejo de Seguridad de la ONU sancionó a Corea del Norte y calificó el lanzamiento como una violación a las resoluciones que impiden al norte realizar operaciones relacionadas con misiles.