El gobierno cubano expresó ayer su satisfacción por la adopción de las reglas que permitirán el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU, y especialmente por la eliminación de la isla de la lista de países que se considera están bajo escrutinio especial por su tratamiento a los Derechos Humanos.
El embajador cubano ante organismos internacionales en Ginebra, Juan Antonio Fernández, destacó que se trata de una victoria y un reconocimiento al prestigio internacional de la isla caribeña.
"Es en realidad un gran éxito que se haya puesto fin al mandato de la llamada Representante Especial que seguía los mecanismos politizados de la desaparecida y desacreditada Comisión de Derechos Humanos", subrayó Fernández.
Cuba también elogió al nuevo organismo de Naciones Unidas, que desde el año pasado reemplaza a la Comisión, porque considera que el CDH permitirá el tratamiento de los derechos humanos común para todos los países y sin dobles raseros.
El periódico oficial cubano, Granma, destaca “Una larga batalla de 20 años llegó hoy (por el lunes) a feliz término en el nuevo Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas al eliminarse el mandato que fiscalizaba a Cuba con una óptica manipulada”.
La adopción de esas reglas “tiene una dimensión histórica porque la apuesta es por un órgano nuevo”, en el que también habrá “un nuevo espíritu de cooperación y de diálogo, y en el que quedan superados los dobles raseros y la parcialidad”, señaló el embajador de Cuba ante la ONU.
Acuerdo en el Consejo
El CDH ratificó ayer por 46 votos contra uno, el de Canadá, la adopción de un acuerdo previo sobre las formas en que ese órgano multilateral investigará sobre los derechos humanos en el mundo.
Canadá pidió una votación del pleno del CDH, al considerar que en los documentos de ese acuerdo se singularizaba de manera parcial la situación de Israel y su presencia en los territorios palestinos ocupados. Además, la delegación canadiense cuestionó que en ese pacto se suprimieran los mandatos de los expertos de la ONU que investigan la situación de los derechos humanos en Cuba y Bielorrusia.
Los países, sin embargo, decidieron rechazar la petición canadiense y atenerse al apoyo que por consenso habían dado a la propuesta del presidente del CDH, el embajador mexicano Luis Alfonso de Alba.
Entre las novedades del CDH, Fernández se refirió a la del examen periódico universal al que se someterán todos los países de la ONU en un periodo de cuatro años a un ritmo de 48 cada 12 meses y que comenzará en 2008.
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