Seguidores del vicemandatario Jean Pierre Bemba denuncian fraude en las elecciones por la primera magistratura de Congo Kinshasa, destacan hoy medios periodísticos.
En un comunicado, la Unión por la Nación que aglutina a los seguidores de Bemba, declara que no aceptará los resultados de la segunda y definitiva ronda de los comicios, por considerar que la Comisión Electoral Independiente (CEI) favorece a Kabila.
“Unión por la Nación no aceptará la imposición extranjera de un dictador que apunte a robar la victoria de los congoleses", señaló el vicemandatario.Y agregó que “ se reservan el derecho de renunciar a todos los acuerdos realizados con la Alianza para una Mayoría Presidencial, (Kabila) para evitar un choque armado".
Los partes más recientes de la CEI refieren que el presidente marcha delante en el conteo de votos con 59,2 por ciento de los sufragios, luego de escrutarse 159 de las 169 circunscripciones en que se dividió el país para la consulta.
Según el documento difundido por la Unión para la Nación, sus integrantes estiman hay parcialidad en el organismo encargado del escrutinio.
Las fuerzas de la Misión de la ONU para el Congo (MONUC) continúan patrullando las calles de esta capital, en previsión de otros duelos de disparos como el ocurrido el sábado último, en el cual murieron cuatro personas.
Un episodio similar, pero de mayor amplitud, con unas 30 víctimas fatales, ocurrió en agosto cuando la CEI dio a conocer los resultados oficiales de la primera vuelta electoral, en la que Kabila salió victorioso con 44,81 por ciento de los votos y Bemba se llevó 20,01.
La población capitalina vive atemorizada ante la posibilidad de un rebrote de la guerra que ha caracterizado a este país a lo largo de 46 años de vida post colonial.
Durante el más reciente de los conflictos bélicos, la llamada guerra mundial africana por la cantidad de países involucrados, cayeron en combate o en agresiones unas cuatro millones de personas, mientras que otras tantas abandonaron sus hogares.
El ejercicio electoral de este año parecía poner fin al contencioso al realizarse por primera vez una consulta democrática, transparente y pluripartidista, pero el idioma de las armas vuelve a amenazar y seguir desangrando a esta extensa nación. (The Guardian)