|
El acuerdo fue firmado en la ciudad oriental de Goma por rebeldes tutsi leales al general renegado Laurent Nkunda, el Gobierno del presidente Joseph Kabila, y a varias milicias y grupos armados de las provincias de Kivu Norte y Sur.
El acuerdo establece un alto al fuego inmediato y la creación en cinco días de una zona de separación que será patrullada por fuerzas de paz de Naciones Unidas en Kivu del Norte, escenario de fuertes combates en meses recientes entre los rebeldes de Nkunda y las tropas de Gobierno.
El acuerdo fue fruto de más de dos semanas de negociaciones intensas entre las partes en conflicto en la zona de la frontera oriente del país, donde la lucha se ha extendido pese al termino formal de la guerra interna de 1998 al 2003.
"Hemos ganado de hecho una gran batalla sobre los escépticos," dijo Kabila en la ceremonia de cierre de una conferencia de paz en la capital de Kivu del Norte, Goma.
"Este no es, sin embargo, el final de nuestros problemas. Un nuevo desafío se alza ante nosotros, un desafío más grande y más difícil que el de ayer: el desafío de la implementación," agregó.
Las conversaciones de paz fueron auspiciadas por las Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos, cuyos representantes diplomáticos en la RDC estuvieron presentes en la firma del acuerdo de paz.
Si bien estos observadores extranjeros recibieron con beneplácito el acuerdo para una paz duradera en el país africano, advirtieron que su implementación podría ser difícil después del colapso de varios ceses al fuego anteriores.
Uno de los puntos conflictivos que demoró la firma del acuerdo estaba vinculado aparentemente al futuro de Nkunda, a quien el Gobierno congoleño quiere procesar por crímenes contra la humanidad debido a los ataques y masacres cometidos por su Congreso Nacional de la Defensa del Pueblo (CNDP) en la región de Kivu.
Nkunda, que pertenece a la etnia tutsi congoleña, conocida también como banyamulenge, se rebeló en 2004 contra las autoridades de Kinshasa tras acusar al ejército congolés de estar utilizando a las milicias hutus ruandesas "Interahamwe" para atacar las aldeas de su comunidad en la región.
Los combates más violentos se registraron a partir de agosto del 2007 y causaron un éxodo masivo de más de medio millón de civiles hacia otras regiones de la RDC y la vecina Ruanda.
Nota relacionada:
Firman la paz en Congo
|