El líder de Los Verdes en el Parlamento Europeo (PE), Daniel Cohn-Bendit, sugirió al ex Comisario europeo de Relaciones Exteriores Chirs Patten como una buena alternativa a la reelección de José Manuel Durao Barroso al frente de la Comisión Europea (CE).
Cohn-Bendit, uno de los grandes críticos del político portugués en la Eurocámara, dejó caer además otros nombres que, a su juicio, podrían garantizar un Ejecutivo comunitario "fuerte e independiente".
Entre ellos, citó al ex Comisario de Competencia Mario Monti, a la ex
Presidente de Irlanda Mary Robinson y al ex Ministro de Relaciones Exteriores alemán Joschka Fischer.
Para Cohn-Bendit, la Unión Europea "sólo puede funcionar" si se respeta el equilibrio del "triángulo institucional", con un Consejo de la UE, una CE y un Parlamento independientes.
El político ecologista considera que la gestión de Barroso se plegó a los intereses nacionales y que, por tanto, sólo sería el candidato idóneo para Presidente de la Unión, el nuevo cargo previsto en el Tratado de Lisboa como cabeza visible de la UE, y sobre el que el Parlamento no tiene capacidad de decisión.
Barroso recibió en la última cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete el apoyo unánime de las capitales para repetir al frente de la CE, pero encontró una fuerte resistencia en varios grupos de la Eurocámara, que tiene que confirmar su nombramiento.
"Si los países quieren tanto a Barroso, que le den ese puesto", dijo Cohn-Bendit en referencia a la presidencia del Consejo, un futuro cargo para el que sonaron nombres como el del ex Presidente español Felipe González, el británico Tony Blair o el luxemburgués Jean-Claude Juncker, entre otros.
Los Verdes insisten además en que "no tiene sentido" que el PE vote a Barroso en septiembre, tal y como en principio acordaron los grupos, pues poco después se despejarán dudas sobre el nuevo Tratado de Lisboa con el referéndum en Irlanda, previsto para el 2 de octubre.
Por ello, Cohn-Bendit llamó a esperar al pleno de octubre y consideró que Barroso sigue sin tener una mayoría garantizada en el Parlamento para poder ser reelegido.
Por su parte, el líder de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, Martin Schulz, no quiso pronunciarse sobre la conveniencia de votar en septiembre o en octubre, pero reiteró que por el momento su grupo se opone a que Barroso repita al frente de la CE.