|
El Comando Donosti de ETA no solo tenía infraestructura para matar, tenía ya planes de atentar y objetivos muy marcados.
El 'comando Donosti' del grupo extremista ETA, que fuera desarticulado por la Guardia Civil española la semana pasada, tenía intención de actuar si el preso etarra Ignacio de Juana Chaos moría como consecuencia de la huelga de hambre que estaba realizando. Un miembro de la policía nacional era el objetivo más preparado por los terroristas, que planeaban asesinarlo a tiros en un bar de San Sebastián.
El grupo de presuntos terroristas tenía órdenes de ir recogiendo información y de estar preparado para cometer atentados, aunque debía de esperar las instrucciones correspondientes antes de realizar la acción. Sin embargo, en el caso de que De Juana Chaos muriese, el comando tenía autorización para atentar sin esperar a recibir la orden de la cúpula de la banda, según fuentes de la investigación citadas por la agencia Vasco Press.
Las instrucciones al nuevo 'comando Donosti' procedían del dirigente de ETA Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', quien en el mes de mayo de 2006 envió a los dos presuntos terroristas a poner en marcha esta célula.
Durante tres días, entre el 12 y el 14 de septiembre del pasado año, 'Txeroki' y sus dos subordinados estuvieron reunidos en una zona montañosa del sur de Francia. La última cita directa tuvo lugar el pasado 3 de enero, poco después del atentado con coche bomba que causó la muerte a dos ciudadanos ecuatorianos en el estacionamiento de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas.
Los etarras había seguido al agente en varias ocasiones a un bar que frecuentaba en barrio donostiarra de Amara y tenían perfectamente elaborado un croquis del local. Según el plan, un miembro de ETA entraría en los lavabos para ponerse una capucha y montar la pistola. Al salir mataría al policía a tiros.
El Comando Donosti, había recopilado amplia información de posibles objetivos con vistas de realizar nuevos atentados. Entre ellos, Fernando Savater, de la plataforma Basta Ya, la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, y miembros de las Fuerzas de Seguridad. Las instrucciones procedían del dirigente etarra Txeroki.
|